La nueva biopic de tres episodios sobre el astro brasileño ya está disponible en la plataforma. Con testimonios de Messi, Neymar y Laporta, el documental recorre su trayectoria pero evita profundizar en los aspectos más controvertidos de su vida.
“Soy un tipo feliz, realizado, que ama estar con su familia. Yo fui muy feliz jugando y la gente fue feliz viéndome jugar. Solo le agradezco a Dios”, dice Ronaldinho mirando a cámara en Ronaldinho, la biopic que acaba de estrenarse en Netflix. La miniserie, de tres episodios de alrededor de 50 minutos cada uno, comienza con una escena en la que el ex crack de la Selección brasileña recorre un pequeño museo que le dedicaron su mamá y su hermana, lleno de trofeos, premios y recuerdos.
A lo largo de los capítulos se cuenta su historia, desde el descubrimiento de aquel niño en el fútbol de salón y de playa de Porto Alegre hasta su consagración como campeón del mundo, pasando por su incursión en los clubes europeos y el título en la Copa Libertadores con Atlético Mineiro en 2013. El director Luis Ara opta por un lenguaje documental clásico para estructurar la historia de Ronaldo de Assis Moreira.
Las entrevistas en plano medio son la columna vertebral de la serie, principalmente a Ronaldinho, su hermano y representante, ex compañeros, técnicos, dirigentes y periodistas deportivos. Testimonios de Lionel Messi, Neymar, Carles Puyol y el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, se combinan con archivos de la época e imágenes de su magia dentro de la cancha. “No solo éramos los mejores, sino que con él éramos queridos”, define Laporta.
Sin embargo, el documental se vuelve más plano cuando roza las zonas complejas de “Dinho”. Su fama de trasnochador e indisciplinado y la detención en Paraguay por ingresar con documentos falsos aparecen apenas esbozadas, sin un desarrollo profundo. “De eso no voy a hablar”, dice Ronaldinho con una sonrisa cuando le preguntan por sus salidas, y la serie acepta ese límite sin buscar otras voces.
Por momentos, resulta excesivamente indulgente: omite tensiones, esquiva zonas incómodas y construye la sensación de que la vida de Ronaldinho transcurrió sin fricciones. “Todo se dio naturalmente”, dice él. “Cuando alguien tiene esa gracia, se le perdona todo”, suma un ex presidente del Paris Saint-Germain. Lo mismo sucede con la relación tensa con el técnico Luis Fernández en el PSG.
“Él fue más importante para mi carrera que yo para la suya”, lo elogia Messi. El ganador del Mundial de Corea-Japón fue uno de los jugadores más decisivos e inspirados del fútbol. Quizá una carrera tan fascinante pedía otra lectura, menos condescendiente y más audaz, como la que él mismo desplegaba en la cancha.
Ficha técnica: Protagonistas: Ronaldinho y Roberto de Assis Moreira. Creador: Luis Ara. Emisión: Netflix, tres episodios de 50 minutos.
