Una columna de opinión compara la situación económica argentina con la brasileña previa a la asunción de Lula da Silva en 2003 y analiza la posible candidatura de Axel Kicillof.
Una columna de opinión publicada en el sitio Ahora Todos analiza la posibilidad de que el peronismo presente un candidato con perfil fiscalista para las elecciones de 2027, tomando como referencia la experiencia del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en 2002.
El texto recuerda que tras la caída del Muro de Berlín y la disolución de la URSS, durante la década de 1990 predominó el pensamiento económico neoliberal en América Latina. En ese período, tanto el presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso como el presidente de Argentina Carlos Menem implementaron políticas de privatización y reducción del Estado, alineadas con el Consenso de Washington.
La columna señala que Argentina adoptó la democracia dos años antes que Brasil (1983 frente a 1985) y estableció la convertibilidad con el dólar tres años antes (1991 frente a 1994). En Brasil, los planes económicos inspirados en los argentinos fueron criticados bajo el nombre de «Efecto Orloff», en referencia a un vodka cuya publicidad mostraba a un hombre viendo en el espejo a su «yo» del día siguiente con resaca.
El autor sostiene que las trayectorias de ambos países se separaron a partir de los gobiernos de Lula en Brasil y del kirchnerismo en Argentina. Según el texto, Lula designó al frente del Banco Central a Henrique Meirelles y como ministro de Economía a Antonio Palocci, quien elevó la meta de superávit primario al 4,25% del PBI. Durante la campaña electoral de 2002, Lula difundió una «Carta al pueblo brasileño» en la que se comprometía a mantener la estabilidad económica, respetar contratos y asegurar la disciplina fiscal.
La columna cita textualmente fragmentos de esa carta, entre ellos: «Será necesaria una transición lúcida y cuidadosa entre la situación actual y las demandas de la sociedad»; «El nuevo modelo no puede ser producto de decisiones unilaterales del gobierno, como ocurre actualmente, ni se implementará por decreto»; y «Mantendremos el superávit primario el tiempo que sea necesario para evitar que la deuda interna aumente y destruya la confianza en la capacidad del gobierno para cumplir sus compromisos».
El autor indica que el apelativo «soviético» en el título original de la columna se orienta hacia Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien se ubica a la izquierda de Cristina Kirchner. El texto plantea que, si una corrida financiera electoral fuera inevitable, podría resultar más conveniente que un peronista de izquierda con responsabilidad fiscal implemente el ajuste necesario, en lugar de un peronista de derecha, para eliminar los «fantasmas» de riesgo país en futuros ciclos electorales.
La columna concluye con una referencia a que, después de aquella década en que Brasil imitó a Argentina, podría ser «terapéutico» que Argentina imite a Brasil. Al final, se recomienda la lectura de una columna de Roberto Gargarella disponible en el enlace bit.ly/responsabilidad-elites.
