Con 138 votos a favor, 96 en contra y 9 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado la Ley Hojarasca, que deroga cerca de 60 leyes consideradas obsoletas por el oficialismo.
Con 138 votos a favor, 96 en contra y 9 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado la Ley Hojarasca, una iniciativa impulsada por la Casa Rosada que deroga cerca de 60 leyes que el oficialismo considera obsoletas, sin aplicación práctica o incompatibles con la Constitución.
El proyecto, cuyo impulsor es el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, apunta a simplificar el sistema legal, recortar normas acumuladas durante décadas y reducir lo que el oficialismo define como un exceso de intervención estatal. Entre las leyes que se derogan se incluyen la que autoriza las emisiones de televisión a color, la que establece el uso de la microfilmación para guardar documentos gubernamentales, la que otorga un premio en metálico a quien descubra una mina de carbón, la que crea el “carnet de mochilero” y la Ley N° 19.787, sancionada en 1972, que declara de interés nacional la difusión de la música argentina.
Durante el debate, el diputado oficialista “Bertie” Benegas Lynch sostuvo que la derogación de las leyes “pone en evidencia el penoso paradigma de lo que es ser un legislador” y afirmó que “las regulaciones, las leyes, las normas son para proteger la vida, la libertad y la propiedad”. Por su parte, el diputado Santiago Santurio señaló que “ese modelo de Estado presente, asfixiante, lo único que hizo es asfixiar a los argentinos” y que “esta normativa y esta ley van ese camino”.
Votaron en contra del proyecto Unión por la Patria y la diputada Mónica Frade. Las abstenciones correspondieron al interbloque Unidos, que conduce Gisela Scaglia.
