Cole Tomas Allen, un profesor de 31 años de California, será acusado formalmente tras el ataque en la cena de corresponsales. Sus vecinos describen a un hombre callado y común, mientras las autoridades registraron su vivienda en Torrance.
Horas después del ataque en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, Cole Tomas Allen, un profesor de 31 años, será acusado ante un tribunal federal como principal sospechoso. Es originario de Torrence, una ciudad del condado de Los Ángeles, California, y sus vecinos están sorprendidos por lo sucedido.
Tras el ataque, las autoridades se asentaron en la avenida Gramercy, en Torrance, para registrar la vivienda de Allen en el vecindario. Avanzado el operativo, los helicópteros de los canales de televisión comenzaron a sobrevolar el lugar, por lo que ninguno de los vecinos pudo descansar hasta la madrugada del 26 de abril, cuando culminó el operativo.
“Fue una locura, esta es una calle muy tranquila, los niños juegan en la calle por las tardes. Pero anoche llegaron como 35 agentes del SWAT y entraron a la casa”, dijo Paul Thompson, un abogado de 44 años que vive al lado de la residencia del sospechoso, en diálogo con El País.
Algunos residentes se sorprendieron por las acusaciones contra Allen. Max Harris, un vecino que recibió clases particulares con el sospechoso, se mostró consternado al enterarse de su arresto. “Un amigo me llamó y me dijo: ‘Mira las noticias’. Me pareció increíble. Jamás lo hubiera imaginado”, señaló Harris a Telemundo. “Parecía un tipo bastante amigable. Era un tipo normal, una persona común y corriente, de quien no esperarías nada”.
Erik Orre, residente del barrio, también se mostró sorprendido pero evitó dar una postura concreta. “Una vez más, son acusaciones, así que no conocemos la historia completa, pero hasta ahora parece algo terrible”, sostuvo.
Por su parte, otro grupo de vecinos presentó una visión distinta sobre Allen. De acuerdo con Thompson, el sospechoso no interactuaba mucho con el vecindario. “Era muy callado. Él se movía en un scooter, el que está ahí en la casa”, confirmó. El abogado asegura que desde que el profesor se mudó al vecindario hace cinco años, la comunicación principal que tuvo fue con sus padres, con quienes Allen compartía el inmueble. “Estoy triste por sus padres, son buenas personas, no merecen algo así. Son una familia muy normal. No sé qué quería hacer su hijo. Creo que nunca hablé con el padre sobre política. Me sorprende lo que ha pasado, nunca esperas algo así”, señaló.
Otro habitante del barrio contó a El País que guardaba escasos recuerdos del sospechoso. “Lo vi una vez afuera de su casa, limpiando su motocicleta, pero no nos saludamos. Me parecía que no le gustaba interactuar con nadie. Era alguien muy enfocado en lo que hacía y no prestaba atención a su alrededor”, dijo.
Allen tiene 31 años y estudió ingeniería mecánica en el Instituto Tecnológico de California, de donde egresó en 2017. Luego obtuvo una maestría en informática en la Universidad Estatal de California en Dominguez Hills. De acuerdo con CNN, trabajaba como profesor a tiempo parcial en C2 Education. Meses atrás fue destacado como “profesor del mes”, según publicaciones de la empresa en redes sociales. También se presenta como desarrollador de videojuegos.
