La política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos impacta en las expectativas económicas globales y afecta directamente a países emergentes como Argentina, condicionando el acceso al crédito y la sostenibilidad de la deuda.
La política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) vuelve a impactar en las expectativas económicas globales, con efectos directos sobre países emergentes como Argentina. Las decisiones en torno a la tasa de interés condicionan el acceso al crédito y la sostenibilidad de la deuda.
En diálogo con Canal E, el analista Lionel Fernández analizó el nuevo escenario internacional y sus implicancias para el país, especialmente en relación con los vencimientos de deuda y la acumulación de reservas. El especialista advirtió que las expectativas de recorte en la tasa de interés cambiaron de forma significativa en los últimos meses. “Se esperaba dos o tres bajas de tasa este año y ahora se ve que no va a haber bajas en 2026, sino recién en 2027”, explicó, marcando un giro relevante en el panorama financiero.
Esto representa una mala noticia para Argentina, que depende de tasas internacionales más bajas para acceder a financiamiento en mejores condiciones. Fernández señaló que el país logró asegurar pagos de deuda a través de herramientas financieras como el préstamo sindicalizado. “Esto es bueno porque asegurás el pago de los bonos, pero también es malo porque hay acreedores con prioridad”, indicó, al referirse a las condiciones de ese financiamiento. El esquema permite despejar incertidumbre en el corto plazo, aunque genera tensiones entre los distintos tipos de acreedores.
El analista destacó que el Gobierno está logrando cumplir metas de reservas, aunque con limitaciones estructurales. “Es un récord de compras, pero no es un récord de acumulación”, sostuvo, al diferenciar entre adquisición de divisas y su permanencia en el Banco Central. Gran parte de los dólares obtenidos se destinan al pago de compromisos financieros, lo que dificulta consolidar una posición más sólida.
Otro factor clave que mencionó es el riesgo político, que influye en la volatilidad del mercado cambiario y financiero. “No pasa en otras partes del mundo que una elección legislativa genere tanto impacto en el tipo de cambio y el riesgo país”, remarcó, señalando una particularidad del escenario local. Las tensiones electorales pueden alterar expectativas y generar movimientos bruscos en variables clave.
En cuanto al mercado interno, Fernández advirtió sobre un escenario de dólar en alza y tasas que no logran ganarle a la inflación. “Una LECAP rinde menos del 2% y la inflación fue del 3,4%”, detalló, reflejando una tasa real negativa.
