Un informe de The Economist analiza cómo la adopción masiva de IA generativa está reconfigurando el mercado laboral, ampliando la diferencia de ingresos entre trabajadores con habilidades tecnológicas y aquellos en roles más tradicionales.
El mercado laboral global muestra una aceleración en la brecha de ingresos, según el último informe de The Economist. La adopción generalizada de herramientas de Inteligencia Artificial generativa ha generado una segmentación clara: los trabajadores que pueden integrar estas tecnologías con una visión estratégica han visto aumentar sus remuneraciones, mientras que los roles centrados en tareas operativas enfrentan presiones a la baja.
El documento señala que la capacidad de incorporar sistemas de IA en flujos de trabajo complejos se ha convertido en un motor clave para la ventaja competitiva salarial en economías avanzadas. Firmas tecnológicas y de consultoría estratégica han sido las primeras en ajustar sus escalas salariales en consecuencia.
Según datos de Bloomberg, la demanda de perfiles «híbridos», que combinan programación con gestión estratégica, aumentó un 24% interanual. Esta escasez de talento calificado presiona los salarios al alza. En contraste, la automatización de procesos administrativos y analíticos de baja complejidad está desplazando el valor del trabajo humano hacia la gestión de la incertidumbre y la supervisión.
El Wall Street Journal reportó que, en sectores como el financiero y legal, la contratación para puestos de entrada cayó un 18%, ya que soluciones de IA ejecutan tareas de procesamiento de datos que antes realizaban equipos junior.
El estancamiento salarial para quienes no logran integrar estas competencias es una constante, según reportes de la Harvard Business Review. La diferencia de ingresos entre trabajadores que adoptaron las nuevas habilidades y aquellos que permanecieron en modelos tradicionales superó el 30% en los últimos doce meses.
El mercado de contrataciones prioriza ahora la agilidad cognitiva y la capacidad de aprendizaje adaptativo, alterando las dinámicas de negociación salarial. Analistas del World Economic Forum sostienen que este proceso es irreversible y que la transición hacia una economía basada en la «orquestación de sistemas» dejará fuera del mercado a los perfiles que no se ajusten a la nueva demanda técnica.
