La empresa, con sede en Sunchales, presentó el pedido este miércoles. Atraviesa un largo proceso de pérdida de mercado y reducción productiva.
La cooperativa láctea SanCor, con sede en Sunchales y bajo concurso de acreedores desde febrero de 2025, solicitó su propia quiebra, según informó el sindicato Atilra y confirmaron fuentes del gobierno de Santa Fe a LA NACION. La presentación se realizó este miércoles por la tarde, aunque al cierre de esta edición aún no se había hecho visible en el expediente judicial.
De acuerdo con la verificación judicial de deudas, la firma enfrenta un pasivo de aproximadamente US$120 millones. Su situación productiva ha decaído notablemente en los últimos años: pasó de procesar unos 4 millones de litros de leche diarios a menos de 500.000, se desprendió de marcas emblemáticas y redujo a la mitad sus plantas elaboradoras.
El proceso de crisis se extendió por años. En 2023, un conflicto laboral de ocho meses con trabajadores afiliados a Atilra profundizó las dificultades. En diciembre pasado, el síndico del concurso designó una coadministradora tras observaciones sobre la gestión. Finalmente, basándose en informes que coincidían en la «cesación de pagos e insolvencia patrimonial», la propia SanCor decidió solicitar la quiebra.
Atilra, que había pedido una quiebra con continuidad de la explotación, señaló que la empresa «se viene sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores», a quienes se les adeudan ocho meses de sueldos. El sindicato consideró que una eventual declaración de quiebra podría marcar el inicio de una nueva etapa para la marca.
La comunicación oficial del pedido aún no fue publicada en la web del concurso, pero fuentes consultadas lo consideran inminente. Se espera, además, una asamblea con los tamberos para ratificar lo actuado.
