Un informe oficial señala una disminución en las ventas de supermercados, mientras que los mercados que conectan directamente a productores y consumidores expanden su presencia en la provincia.
En un contexto económico marcado por la retracción del consumo, el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, analizó la situación actual. Según sus declaraciones a Canal E, «el consumo de alimentos ha caído y se mantiene esa caída». Para respaldar esta afirmación, Rodríguez aportó datos concretos: «Cuando hablamos de las ventas en supermercados, en el conjunto de las cadenas, en 2025 han sido prácticamente un 10% menor que el consumo en 2023, el número exacto es el 9,9% por debajo». El funcionario sostuvo que todos los indicadores reflejan esta tendencia a la baja en el consumo general de alimentos.
Frente a este escenario, el programa de Mercados Bonaerenses aparece como una alternativa en expansión dentro de la provincia de Buenos Aires. Rodríguez explicó que su funcionamiento se basa en «generar un canal de comercialización directo entre productores y consumidores». Este modelo permite, según sus palabras, ofrecer precios entre un 20% y un 25% más bajos que los de las cadenas de supermercados tradicionales.
El impacto en la demanda de estos mercados es significativo. El ministro indicó que en el primer mes del año el consumo en estos puntos creció un 17%, y al compararlo con el año 2024, el crecimiento supera el 60%. El programa, que surgió durante la pandemia, también funciona como un canal de comercialización para pequeños y medianos productores. «Hoy estamos hablando de que hay más de 2.500 productores», detalló Rodríguez.
La red de estos mercados cuenta con más de 237 puntos de venta en la provincia de Buenos Aires, incluyendo 12 mercados fijos. La oferta es diversa e incluye carnes, lácteos, pescado, frutas y verduras, abarcando todo tipo de productos alimenticios.
