La Universidad Nacional de La Plata, la Cámara de Diputados bonaerense y el Concejo Deliberante local realizaron actos y distinciones en memoria del dirigente radical secuestrado el 10 de septiembre de 1976 junto a Domingo «Mingo» Teruggi.
La Plata, 10 de septiembre de 2026. Al cumplirse 50 años del secuestro y asesinato del dirigente radical Sergio Karakachoff, ocurrido el 10 de septiembre de 1976, la ciudad de La Plata fue escenario de una serie de actos y distinciones en su memoria.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentó en 2023 el Archivo Digital Sergio Karakachoff, con documentos y fotografías reunidos por su hija, Matilde Karakachoff. El edificio de las Tres Facultades lleva su nombre.
Esta semana, la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires le otorgó la distinción Azucena Villaflor, destinada a quienes se comprometieron con los derechos humanos. El acto fue convocado por legisladores de distintos signos políticos.
En los jardines de la Universidad se plantó un árbol en su nombre. Por la tarde, más de mil personas se reunieron en el Salón de los Espejos de la Facultad de Derecho, donde Franja Morada proyectó un corto sobre su figura. Además, el Concejo Deliberante de La Plata votó declararlo ciudadano ilustre post mortem, con el rechazo de los bloques libertarios y la abstención del PRO.
Sergio Karakachoff nació en La Plata el 27 de junio de 1939. Fundó el Centro de Estudiantes Democráticos en el Colegio Nacional Rafael Hernández. Estudió Derecho en la UNLP y participó en la conformación de Franja Morada. Se recibió de abogado en 1965 y ejerció como abogado laboralista, compartiendo estudio con Domingo «Mingo» Teruggi.
En 1968 comenzó a organizarse la Junta Coordinadora Nacional, que reunió a jóvenes dirigentes radicales. Karakachoff fue una de sus figuras en La Plata. Participó en la construcción del Movimiento de Afirmación Popular y luego del Movimiento de Renovación y Cambio. En 1969 impulsó la publicación En Lucha.
Federico «Freddy» Storani, dirigente que compartió la militancia con Karakachoff, lo recordó como un dirigente «muy bien formado intelectualmente» y «muy contenedor con nosotros que éramos más jóvenes».
En 1971, Karakachoff fue detenido por su actividad como abogado defensor de presos políticos y trabajadores perseguidos. Storani relató que la noticia movilizó a los jóvenes radicales: «Pintamos toda la ciudad de La Plata, estuvimos toda la noche pintando ‘Libertad Karakachoff'».
En 1975 se incorporó a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y participó en presentaciones judiciales y habeas corpus.
El 10 de septiembre de 1976, Karakachoff fue secuestrado en La Plata junto a Teruggi. Ambos fueron trasladados y torturados. Sus cuerpos aparecieron al día siguiente cerca de la Ruta 36, en la zona de General Mansilla, partido de Magdalena. Karakachoff tenía 37 años.
Matilde Karakachoff tenía cuatro años en ese momento. La familia debió exiliarse: Marimé Arias, esposa de Sergio, estuvo inicialmente refugiada en la Embajada de Venezuela y luego viajó como refugiada política. La familia se instaló en Venezuela y posteriormente pasó un largo período en Roma.
Storani mantuvo el contacto durante ese tiempo y viajaba a Italia para colaborar con la familia y con la Fundación Sergio Karakachoff, creada en Argentina en homenaje al dirigente.
Matilde volvió a Argentina siendo niña, pero su madre no podía acompañarla. Ella y su hermana quedaron al cuidado de una tía en una quinta de Hernández. Incluso entonces existía una regla: no debían decir su apellido.
Con el tiempo, Matilde reconstruyó la imagen de su padre a partir de relatos de familiares y compañeros de militancia. Cuando tenía alrededor de 17 años, se sentó con su madre y escuchó por primera vez la historia completa desde su perspectiva.
Storani resumió el legado de Karakachoff como la historia de «el militante mártir, pero progresista, comprometido».
