Los últimos datos sobre industria y construcción muestran una contracción en sectores vinculados al mercado interno. El Gobierno mantiene su política fiscal y el mercado observa las perspectivas hacia el año electoral.
Los últimos datos sobre la actividad industrial y de la construcción en Argentina reflejan una caída en sectores vinculados al mercado interno. Según informes de consultoras privadas, el acumulado de 2026 se encuentra un 12% por debajo del mismo período de 2023. En tanto, la energía se consolida como un sector productivo en crecimiento.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la política fiscal en una exposición ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella. Afirmó: «Hemos tenido 22 crisis, de las cuales 20 tienen origen fiscal. Por lo tanto, creo que no hay opción. La Argentina tiene que generar un nivel de credibilidad que solo se puede hacer mostrando resultados». Agregó que «siempre se ha especulado con un ‘plan platita’ porque vienen las elecciones» y consideró que «lo que quiere la política es manejar un negocio y ahí se distorsiona todo».
La consultora D’Alessio Irol informó que un 66% de los encuestados considera que la situación económica está peor que el año anterior, mientras que un 33% cree que está mejor. Las expectativas para el próximo año indican que un 37% de la población cree que la economía estará mejor y un 59% evalúa que estará peor. En cuanto a la situación económica personal, el 67% percibe que está peor posicionado respecto del año anterior.
En el mercado, operadores evalúan el impacto de la caída de la actividad en sectores como industria, comercio y construcción. El economista Pablo Moldovan, de la consultora C-P, señaló que «la baja de la inflación está ayudando a que los ingresos, como salarios y jubilaciones, dejen de caer». Sostuvo que «la economía, se puede decir, que en los últimos tres meses está migrando de un proceso de ajuste y caída de los ingresos, a uno de estancamiento». Agregó que «eso convive en particular en algunos sectores, como son los casos de industria, comercio y construcción, con algunas cuestiones muy particulares que hacen que uno tienda a ser más pesimista».
La consultora Sistémica indicó que «transcurridos casi 3 años de la actual gestión, ya es posible analizar el modelo económico en función de las políticas aplicadas (y las no aplicadas)». Advirtió que «no estamos solamente frente a una mala herencia recibida, donde la necesidad de priorizar el ordenamiento fiscal y cambiario era imperiosa, sino de un programa de política económica con impactos preocupantes sobre el entramado productivo». La consultora plantea que «se consolidan dos Argentinas a partir de un modelo anclado en la fragmentación de la economía real».
Andrés Reschini, director de F2 Soluciones Financieras, sostuvo que «más allá del mal dato de julio, estos sectores (industria y construcción) no parecen estar atravesando un año con un crecimiento muy alejado del promedio». Explicó que «el problema es que nunca lograron recuperar el nivel previo a la caída de 2023/2024 y esto hace que se demore todavía más».
La consultora Qualy señaló que «la coyuntura reciente cristaliza un reacomodamiento asimétrico que fragmenta al entramado productivo». Según su reporte, «los segmentos anclados al mercado doméstico continúan absorbiendo el impacto del ajuste macroeconómico, lidiando con un consumidor altamente selectivo y un palpable freno en la inversión». Agrega que «bloques sensibles como la industria, la construcción y el comercio minorista no logran quebrar la inercia recesiva, acorralados entre una demanda deprimida, mayores costos estructurales y el constante acecho importador».
En cuanto a la mora crediticia de las pymes, un estudio de Equilibra indica que el monto irregular pasó de 0,7% en noviembre de 2024 a 3,7% en julio pasado. El informe detalla que la construcción y el comercio lideran el ranking sectorial del monto de créditos en mora con el 7,7% y 6,5% del total, respectivamente. La irregularidad en la industria alcanza el 3,7%.
