Ernestina «Tina» Pavlovsky, de 33 años, permaneció bajo custodia migratoria desde el 1 de agosto. Un juez aceptó su pedido de autodeportación, pero su entorno sostiene que la fecha de salida aún no está definida.
Ernestina «Tina» Pavlovsky, ciudadana argentina de 33 años, aceptó solicitar la salida voluntaria de Estados Unidos durante una audiencia celebrada el 1 de septiembre, según informó su prometido, Cody Kosinski, al medio Aspen Daily News. El juez aceptó el pedido y estableció que Pavlovsky debía adquirir un pasaje hacia Argentina antes del 14 de septiembre.
Pavlovsky residía en Aspen, Texas, desde hacía 13 años. Había llegado a Estados Unidos con una visa de turista y, según la información del caso, no registraba antecedentes penales. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) consideró que había incumplido las condiciones de su visa y permanecía en el país sin estatus migratorio regular.
Detención en Miami
El 1 de agosto, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la detuvieron en una puerta de embarque del Aeropuerto Internacional de Miami. Pavlovsky se disponía a regresar a Colorado después de visitar a familiares.
Tras el arresto, permaneció retenida en un establecimiento de Miramar hasta el 4 de agosto y luego fue trasladada al Centro de Transición de Broward. Posteriormente fue llevada al centro de detención operado por CoreCivic en Laredo, Texas. Según su entorno, el traslado duró más de 36 horas entre viajes en autobús y avión, y llegó esposada de pies, manos y cintura.
Condiciones en detención
Kosinski declaró a Aspen Daily News que Pavlovsky presentaba un deterioro físico relacionado con las condiciones del establecimiento. Mencionó la presencia de moho, dificultades con el agua, falta de higiene y períodos de descanso reducidos a dos o tres horas por noche.
«Su cuerpo no está en condiciones de permanecer en esta situación por mucho más tiempo», señaló Kosinski. También afirmó: «Los guardias patrullan constantemente durante toda la noche, y ella está ansiosa porque no sabe cuándo la llevarán al aeropuerto o si la trasladarán a otro centro de detención».
Salida voluntaria y diferencias sobre la fecha
La noche anterior a la audiencia del 1 de septiembre, Pavlovsky comunicó a su prometido que había decidido solicitar la salida voluntaria. El juez aceptó el pedido y fijó el 14 de septiembre como fecha límite para adquirir el pasaje a Argentina.
No obstante, según el relato de Kosinski, agentes del ICE le informaron que permanecería detenida durante el resto del mes y que la agencia determinaría cuándo sería trasladada a un vuelo. Esa diferencia entre la indicación judicial y lo comunicado por los agentes generó dudas sobre la fecha efectiva de salida. Kosinski describió la situación como un estado de incertidumbre y sostuvo que, aunque la decisión implica una separación, la prioridad de su entorno es que Pavlovsky recupere la libertad.
Colecta y alternativas legales
Durante las primeras semanas, Pavlovsky y sus allegados evaluaron continuar la batalla judicial para intentar permanecer en Estados Unidos. La comunidad de Aspen organizó una campaña para reunir dinero destinado a gastos legales y necesidades básicas, que superó los 50.000 dólares.
«Su comunidad no era solo amigos; era su familia, su mundo. Había construido una nueva vida aquí y cada persona en esa vida era inmensamente importante para ella», dijo Mariah Lee, amiga de Pavlovsky, a Aspen Daily News.
Lee señaló que se evaluaba solicitar una extensión para que un nuevo abogado tuviera tiempo de preparar el expediente. También estaba previsto presentar un recurso de hábeas corpus para cuestionar la legalidad de la detención y pedir, si correspondía, su liberación. Otra alternativa consistía en intentar un traslado hacia otro centro mientras avanzaba el proceso.
Según el relato de su entorno, la posibilidad de permanecer durante un período prolongado bajo custodia, sumada al estado físico de Pavlovsky y al temor de continuar bajo vigilancia incluso si recuperaba la libertad, fue un factor que pesó en su decisión final de aceptar la autodeportación.
