El exdiputado permanece detenido en la Comisaría Vecinal 13A de Belgrano, imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad. La investigación se centra en el consumo de sustancias.
La situación de Facundo Moyano sigue en desarrollo. El exdiputado permanece detenido en la Comisaría Vecinal 13A de Belgrano, imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad en perjuicio de su novia, la modelo rosarina Candela Arizaga, en una causa que investiga el fiscal Julián Pistone, de la UFLA Norte, y que por el momento tramita bajo secreto de sumario.
El eje de la causa giró durante el día hacia el consumo de estupefacientes. Según el titular del SAME, Alberto Crescenti, Arizaga fue hallada con un grado de excitación importante, y debió recibir un tratamiento por vía parenteral para eliminar de su cuerpo los efectos de varios días de consumo, antes de poder prestar declaración. Fuentes policiales indicaron que tanto ella como Moyano presentaban signos compatibles con el consumo de alguna sustancia al momento de ser interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre, y que durante la requisa posterior en el departamento de la avenida del Libertador se secuestraron estupefacientes.
Hasta el momento, ni la fiscalía ni la Policía confirmaron oficialmente qué tipo de droga fue hallada ni en qué cantidad; los partes oficiales solo hablan de sustancias catalogadas de manera preliminar como estupefacientes. En redes sociales y algunos portales circularon versiones, no confirmadas por fuentes judiciales, que apuntan al tusi (la llamada «cocaína rosa») y a la ketamina como las drogas involucradas, aunque se trata por ahora de trascendidos sin ratificación oficial. Se espera que los estudios toxicológicos y el peritaje de lo secuestrado aporten precisiones en las próximas horas.
En paralelo, el relato de lo ocurrido cambió de eje a lo largo de la jornada. Arizaga había denunciado inicialmente haber sido agredida y mantenida contra su voluntad, pero luego, en su declaración ante la División Protección Familiar, no habría ratificado los golpes ni el encierro, y habría explicado el episodio como consecuencia de un brote asociado a 48 horas de consumo continuo previas al hallazgo en la calle. Esa contradicción es uno de los puntos centrales que la fiscalía deberá reconstruir para definir si hubo o no violencia de género.
Moyano, de 41 años, tiene la posibilidad de declarar en las próximas horas junto a su abogado, Miguel Molina. Su hermano Hugo Moyano hijo lo visitó este martes en la comisaría, aunque evitó declaraciones a la prensa. Por ahora no hubo pronunciamiento familiar sobre el episodio ni sobre las versiones en torno al tipo de droga consumida.
por M.S.
