Los equipos de rescate hallaron los cuerpos sin vida de los dos pilotos del helicóptero que se estrelló al oeste de Atenas mientras participaba en las labores de extinción de los incendios forestales en Grecia, tras colisionar con otro helicóptero cuyos ocupantes resultaron ilesos.
Los equipos de rescate hallaron los cuerpos sin vida de los dos pilotos del helicóptero que se estrelló al oeste de Atenas cuando participaba en las labores de extinción de los incendios forestales en Grecia, tras colisionar con otro helicóptero. Los ocupantes de la segunda aeronave lograron salir ilesos después de realizar un aterrizaje de emergencia.
Con estas dos muertes, ascienden a cinco las víctimas fatales a causa de estos incendios, después de los tres bomberos que fallecieron la semana pasada en Creta y en la península del Peloponeso. Las imágenes del accidente muestran cómo el rotor de uno de los helicópteros golpea al otro antes de estrellarse envuelto en una bola de fuego.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, lamentó la muerte de estos dos «combatientes de primera línea en la guerra contra los incendios» y destacó que trabajaron hasta el último momento «bajo condiciones meteorológicas muy adversas».
Mitsotakis señaló que «hay momentos en que la naturaleza y la intensidad de los fenómenos meteorológicos superan cualquier planificación humana y cualquier capacidad operativa» y puso en valor el trabajo de los equipos de extinción que se encuentran en primera línea, sobre quienes recayó casi en exclusiva «el peso de la batalla» contra el fuego ante la imposibilidad de acercar medios aéreos.
En ese sentido, el primer ministro griego trasladó su «ilimitada gratitud» hacia «todos aquellos que dan, una vez más, una batalla que muchas veces supera los límites de lo humano» y tuvo palabras de reconocimiento para los tres bomberos fallecidos la semana pasada. «A sus familias les debemos nuestro más profundo apoyo», dijo en un mensaje en redes sociales.
Mientras tanto, las llamas del incendio se extendieron desde el oeste de Atenas hasta situarse a pocos kilómetros de la localidad de Mégara, que cuenta con una población de unos 36.000 habitantes. Desde el viernes, más de 10.000 hectáreas han sido afectadas por el fuego, incluyendo terrenos agrícolas y casas, informa ERT.
«La situación es caótica», declaró el alcalde de Mégara, Panagiotis Margetis. Cientos de efectivos, incluidos bomberos llegados de Francia y Rumanía, luchan contra un gran incendio que está arrasando la cordillera de Kithairon, ubicada muy cerca al norte de este municipio.
Las primeras sospechas apuntan a que el incendio pudo ser provocado por un cortocircuito en el tendido eléctrico de un parque eólico privado. Se detuvo a dos personas. Se esperaba que los vientos amainaran este lunes, aunque el riesgo de incendios en los alrededores de Atenas sigue siendo muy elevado.
