A partir de los 40 años, el cuerpo cambia: la columna se desgasta, los discos se afinan y la postura se modifica. La pérdida de estatura puede ser habitual, pero si supera los 2,54 centímetros o aparece rápido, podría alertar sobre osteoporosis.
Perder algunos milímetros de estatura con el paso del tiempo puede sorprender, pero no necesariamente es motivo de alarma. A partir de los 40 años, el cuerpo cambia: la columna se desgasta, los discos se afinan y la postura puede modificarse casi sin que la persona lo note. El punto clave, advierte Cleveland Clinic, es distinguir entre un descenso esperable y una reducción que, por su magnitud o velocidad, puede estar avisando un problema de salud ósea.
La pérdida de estatura con la edad puede ser habitual, pero Cleveland Clinic advierte que el cambio típico va de 1,27 centímetros a 2,54 centímetros. Si la reducción supera 2,54 centímetros, aparece con rapidez o se acompaña de postura encorvada, puede alertar sobre osteoporosis, fracturas por compresión en la columna o debilitamiento de los huesos, y conviene consultar al médico.
La institución sanitaria explica que el cuerpo cambia con el paso de los años y que huesos, músculos y articulaciones pueden influir en una menor estatura. Ese descenso no siempre implica un problema, pero tampoco debe tratarse como una consecuencia automática del envejecimiento.
La reumatóloga Abby Abelson advirtió a Cleveland Clinic que algunas personas normalizan reducciones mucho mayores. “He visto pacientes que dicen que han perdido dos, tres o cuatro pulgadas de estatura, y pensaban que era una consecuencia natural del envejecimiento. Pero no lo es”. Eso equivale a una pérdida de entre 5,08 y 10,16 centímetros.
Qué causas explican la pérdida de estatura con la edad
Una de las causas es la pérdida de densidad ósea, que debilita los huesos y reduce su capacidad para sostener el peso del cuerpo. En la columna, ese proceso puede hacer que las vértebras se adelgacen poco a poco y presenten pequeñas grietas llamadas fracturas por compresión. Cuando las vértebras pierden altura, toda la columna se acorta. Abelson explicó que ese cambio termina por reflejarse en la estatura total de la persona.
Otra causa aparece en los discos intervertebrales de la columna, unas estructuras que actúan como amortiguadores entre las vértebras. Con el tiempo, esos discos se desgastan, se aplanan y se adelgazan, por lo que disminuye el espacio que ocupan.
Cleveland Clinic añade que la columna está formada por muchas vértebras y muchos discos colocados uno sobre otro. Por eso, una pérdida pequeña en cada disco puede acumularse hasta volverse perceptible en la estatura general.
La debilidad muscular también influye, aunque no reduce de forma directa la altura del esqueleto. Lo que sí puede hacer es modificar la postura y el soporte de la columna, de modo que la persona parezca más baja.
Entre los efectos descritos figuran una postura más encorvada por debilidad en la espalda y la zona central del cuerpo, una curvatura más visible de la columna y alteraciones del equilibrio o de la forma de mantenerse erguido. En los adultos mayores, esa pérdida muscular suele coincidir con compresión de discos y osteoporosis, lo que vuelve más evidente la reducción de estatura.
Cleveland Clinic también menciona el aplanamiento de los arcos del pie. Ese cambio puede reducir la altura medida solo en fracciones de pulgada, es decir, unos pocos milímetros.
Cuándo la reducción de estatura puede ser una señal de osteoporosis
El cuadro cambia cuando la pérdida es mayor a 2,54 centímetros. Abelson señaló que una reducción de ese tipo puede ser una señal de osteoporosis, sobre todo si aparece rápido o va acompañada de una postura encorvada.
La osteoporosis aumenta el riesgo de fracturas inesperadas, que suelen afectar la cadera, las muñecas y la columna. La fuente añade que esas lesiones pueden tener efectos sobre la salud. La institución señala que muchas personas no detectan el problema hasta que sufren una fractura. Por eso aconseja prestar atención a los cambios de estatura, en especial cuando parecen drásticos.
Qué hacer para proteger los huesos y cuándo consultar al médico
La prevención empieza con hábitos cotidianos, según el centro médico. Entre las medidas citadas figuran consumir suficiente calcio, mantenerse físicamente activo, no fumar y limitar el alcohol.
En el caso del calcio, la especialista indicó que la mayoría de los adultos debe consumir por lo menos 1.000 miligramos (1 gramo) al día. Ese aporte ayuda a mantener huesos fuertes y a frenar la pérdida ósea con la edad.
La actividad física también forma parte de las recomendaciones. Cleveland Clinic destaca los ejercicios en los que los músculos trabajan contra la gravedad, como caminar, trotar, hacer aeróbicos y levantar pesas.
Abelson insistió en actuar cuanto antes sobre los factores que sí pueden modificarse. “Es fundamental prevenir la pérdida ósea y las fracturas al abordar los factores que puedes controlar”.
La institución médica añade que también existen medicamentos para ayudar a prevenir fracturas en personas con osteoporosis. Aun así, los hábitos de vida siguen como una parte central de la prevención a cualquier edad. Si una persona nota que está perdiendo estatura, conviene comentarlo con un médico para hablar sobre salud ósea.
La prueba de densidad ósea suele recomendarse alrededor de la menopausia, entre la mitad y el final de la década de los 40, en las mujeres. En los hombres, suele indicarse hacia la mitad de la década de los 60.
Abelson añadió: “Es importante detectar los problemas pronto, así que habla con tu médico sobre el momento adecuado para hacerte una prueba de densidad ósea”.
