El consumo en supermercados mayoristas de la Ciudad de Buenos Aires registró en el primer trimestre de 2025 una caída interanual del 21,2%, según el IDECBA.
El consumo en supermercados de la Ciudad disminuyó un 0,8% en términos interanuales y marcó un cambio de tendencia tras cortar cuatro resultados positivos consecutivos. Al analizar la evolución mensual, marzo registró la caída más acentuada. A su vez, los mayoristas marcaron un descenso interanual del 21,2%, un nuevo mínimo de consumo, según reveló el Instituto de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).
El ticket promedio por operación en supermercados alcanzó los $22.824 a precios corrientes y continuó su mejora real consecutiva, aunque con un crecimiento muy lento. En el rubro mayoritario de alimentos y bebidas se observó una leve baja, con resultados dispares al interior: bebidas, almacén y rotisería tuvieron descensos en sus ventas, mientras que lácteos, carnes, verdulería y frutería y panadería registraron aumentos. Para el resto de los grandes grupos el resultado fue negativo, liderado por la contracción de electrodomésticos, seguido de indumentaria y calzado y artículos de limpieza.
Las compras de consumidores finales en los autoservicios mayoristas no encontraron su piso y marcaron un descenso interanual del 21,2%, que corresponde a un nuevo mínimo de consumo. El sector acumula así nueve parciales contiguos en baja. En el primer trimestre, el ticket promedio por operación a valores constantes también se contrajo; a precios corrientes alcanzó los $43.283. Desde septiembre de 2025, el sector opera con una menor superficie de ventas (-21,5%).
En cuanto a los centros comerciales porteños, el consumo cerró el primer trimestre casi sin cambios respecto del mismo período de 2025, con una tasa de variación positiva del 0,2%. Por el lado de la oferta, se observó una reducción en la cantidad de locales activos: 48 unidades menos en la comparación interanual y un diferencial negativo de 28 contra el parcial anterior. Según se explicó oficialmente, las ventas constantes por rubro mostraron que indumentaria aumentó un 2,2%, a la par de ropa deportiva, muebles y textiles para el hogar y perfumería. En oposición, electrodomésticos, patio de comidas, esparcimiento, librería y juguetería registraron caídas de ventas en los primeros tres meses del año.
El sector de tiendas de electrodomésticos y artículos para el hogar presentó una caída interanual de las ventas a valores constantes del 18,9%. El descenso se verificó incluso en los indicadores a precios corrientes, con una facturación un 15,7% menor. Según el IDECBA, este deterioro responde a una confluencia de factores: pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento de las familias, aumento de la morosidad y flujo creciente de productos importados. Este contexto coincide, además, con el cierre de empresas emblemáticas del modelo de negocios que caracterizó las últimas décadas.
