El equipo de Claudio Ubeda sufrió su primera derrota en el torneo continental tras un 0-1 en el Mineirao, marcado por la polémica expulsión de Adam Bareiro por doble amarilla.
Boca perdió algo más que el invicto en su visita a Belo Horizonte. El 0-1 ante Cruzeiro tuvo un costo extra para el conjunto de Claudio Ubeda, que además de sufrir su primera derrota en la Copa Libertadores, perdió a los 46 minutos del primer tiempo a una de sus figuras en una jugada que generó controversia: Adam Bareiro fue expulsado por doble amarilla en una jugada que todo Boca protestó durante el partido y también en las declaraciones posteriores.
Bareiro vivió una noche complicada en el Mineirao, donde sufrió su primera roja en Boca y no pudo ayudar a su equipo a mantener la racha victoriosa. Cometió cinco de las ocho faltas de Boca en el primer tiempo, y aunque ninguna de sus infracciones fueron graves, terminó viendo la roja luego de una reiteración de faltas y una advertencia del árbitro uruguayo Esteban Ostojich.
El juez había amonestado a Leandro Paredes a los seis minutos por un empujón sin pelota a Matheus Pereira, y a partir de allí, le costó mantener una línea, teniendo que sacar tarjetas por infracciones no tan severas. La primera amarilla de Bareiro llegó a los 40 minutos tras una falta menor sobre Gerson, y la segunda, en el descuento, tras un braceo en el que apoyó la mano en el rostro de Christian, quien exageró la caída.
El propio Bareiro se expresó a través de las redes sociales: “Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca. Sean errores o no del árbitro, a mí me toca hacerme cargo de lo que hago. Hoy seguramente fallé y me toca tragar mierda, pero voy a trabajar mis errores para poder seguir ayudando a mis compañeros”, escribió en una historia de Instagram.
Leandro Paredes, por su parte, señaló: “Acabo de ver la jugada. Ninguna de las dos (infracciones) me parecen amarilla”, aunque pidió “hacer autocrítica” y “pensar en lo que viene”. Nicolás Figal fue más crítico: “El árbitro se equivocó, de ninguna manera era amarilla. Son detalles que te perjudican. No es fácil jugar en Brasil, con uno menos y por Copa Libertadores”. Santiago Ascacibar fue más mesurado: “La expulsión cambió el partido. Las amarillas fueron muy rápidas; la roja también. El árbitro podría haberlo llevado de otra manera”.
Claudio Ubeda, en conferencia de prensa, intentó no cargar todas las tintas contra el juez. “Vimos que no había sido para sanción, el árbitro decide sacar la segunda tarjeta amarilla cuando (Bareiro) ni siquiera hace el gesto de intentar dar un golpe. Evidentemente, el fallo condicionó el resto del partido”. Luego agregó: “No quiero pisotear ni caerle al árbitro por demás, se vio cómo fue el arbitraje. En un partido de Copa Libertadores y tan importante, sacó demasiadas amarillas tempranas y eso condicionó también el resto”.
Con la derrota en Brasil, Boca se mantiene como líder del grupo con seis puntos, aunque fue alcanzado en esa línea por Cruzeiro.
