Presidencia eliminó el registro de huellas dactilares y prohibió el ingreso a todos los trabajadores de prensa acreditados. En paralelo, Milei compartió publicaciones que califican a los periodistas como ‘basuras repugnantes’ y se reunió con el magnate Peter Thiel, quien sostiene que ‘la libertad y la democracia no son compatibles’.
La Casa Rosada amaneció con sus puertas cerradas para los periodistas acreditados. El Gobierno nacional decidió eliminar el registro de huellas dactilares que permitía el ingreso a los trabajadores de prensa, y les prohibió el acceso al edificio gubernamental. La medida, que afecta a todos los medios, se implementó sin previo aviso y generó malestar en el sector.
En simultáneo, el presidente Javier Milei compartió en su cuenta de X (ex Twitter) publicaciones de terceros que tildan de “basuras repugnantes” a los periodistas. Los mensajes, que fueron replicados por el mandatario, intensifican la tensión entre el Poder Ejecutivo y la prensa.
Además, este mismo día Milei mantuvo una reunión con el magnate Peter Thiel, fundador de la empresa de inteligencia artificial Palantir y conocido por sus polémicas declaraciones. Thiel ha manifestado públicamente que “la libertad y la democracia no son compatibles”, una postura que genera debate en el ámbito político y social.
La decisión de cerrar el acceso a la prensa se suma a una serie de medidas del Gobierno que han sido criticadas por organizaciones de defensa de la libertad de expresión. Desde la Casa Rosada no se emitieron declaraciones oficiales al respecto.
