En medio de una escalada de tensiones con los medios, el gobierno de Javier Milei decidió suspender las acreditaciones de los periodistas que cubren la Casa Rosada, argumentando investigaciones por presunto espionaje y seguridad nacional.
El gobierno de Javier Milei prohibió desde hoy el acceso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada, según confirmaron fuentes oficiales. La medida afecta a todos los medios que tienen cronistas trabajando en Balcarce 50 y se sustenta en dos razones: la necesidad de profundizar una investigación sobre una presunta infiltración rusa en medios de prensa, y una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias (TN) por presunto espionaje ilegal.
Las fuentes gubernamentales indicaron que se decidió “quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva” y que la continuidad de los permisos queda supeditada al avance de la causa judicial. “Se dejó sin efecto la prórroga de la acreditación 2025, y hasta que no se esclarezca el tema de los videos, no se va a permitir el ingreso a ningún periodista”, señalaron, aunque no se emitió un comunicado oficial.
La medida tiene pocos antecedentes en la historia democrática argentina. La sala de periodistas de la Casa Rosada se mantuvo abierta incluso durante gobiernos de facto. Ayer, la Casa Militar, órgano encargado de la custodia de la sede de gobierno y la residencia de Olivos, denunció penalmente a dos periodistas de TN tras la difusión de una filmación en el interior de la Casa de Gobierno. Para las autoridades, podrían existir delitos vinculados a la divulgación de secretos políticos y militares, así como cuestiones de seguridad nacional.
La Casa Militar depende de la Secretaría General de Presidencia, a cargo de Karina Milei, pero fuentes oficiales señalaron que la decisión de presentar la denuncia fue tomada directamente por los responsables del área, encabezada por el general de Brigada Sebastián Ibáñez. El presidente Javier Milei, de viaje en Israel cuando se publicó el material, se expresó en redes sociales con términos contundentes contra los periodistas involucrados.
La denuncia, a la que accedió este medio, fue presentada tras la emisión del programa “Y mañana qué”, conducido por Luciana Geuna, en el que se mostraron áreas comunes del palacio de gobierno. El caso recayó por sorteo en el juzgado federal N°4, a cargo del juez Ariel Lijo. Además de Geuna, la acusación alcanzó a Ignacio Salerno, periodista acreditado por TN, a quien se le suspendió la acreditación de forma temporal.
En la denuncia se sostiene que se “procura poner en conocimiento de la autoridad judicial el despliegue de actividades subrepticias e ilegales dentro de la Casa de Gobierno” y que, “bajo meros pretextos de interés público, los periodistas denunciados se ufanaron de haber burlado la seguridad presidencial, lo cual expuso a los funcionarios a riesgos injustificados y, probablemente, generó las condiciones para revelar secretos de Estado”. Para las autoridades de Casa Militar, la intromisión “se apartó groseramente de la reglamentación aplicable” y de los estándares de buena práctica profesional de los cronistas acreditados.
