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sábado, 11 abril, 2026
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Un episodio histórico de fútbol y la reflexión sobre la relación humano-animal

El reciente incidente en Ipanema, que involucró a una abogada argentina, reaviva el recuerdo de un polémico partido de fútbol entre Argentina y Brasil en 1920 y motiva una reflexión sobre los estudios de la etología y la primatología.

Un episodio reciente en la playa de Ipanema, Río de Janeiro, que involucró a la abogada santiagueña Agostina Páez, ha generado diversas reacciones y análisis. Este hecho invita a recordar un incidente histórico en el ámbito deportivo y a considerar perspectivas científicas sobre el comportamiento animal.

En 2025 falleció el primatólogo Frans de Waal, reconocido por sus estudios sobre el comportamiento y la psicología de los primates. Medio año antes, desapareció la etóloga Jane Goodall, conocida por sus investigaciones sobre los chimpancés. Ambos científicos contribuyeron significativamente a cambiar la perspectiva sobre la interconexión entre los animales, los seres humanos y su entorno. Goodall, en un telegrama al paleontólogo Louis Leakey, sugirió la necesidad de «redefinir las herramientas» o «aceptar a los chimpancés como humanos». De Waal, por su parte, exploró en sus obras la inteligencia animal y la posibilidad de estudiarnos a nosotros mismos a través de los monos.

Estas reflexiones científicas encuentran un eco inesperado en un evento deportivo del pasado. El 3 de octubre de 1920, la selección de fútbol de Brasil llegó a Buenos Aires para un partido amistoso. El diario Crítica recibió al equipo visitante con una ilustración de primates y el título «Monos en Buenos Aires», lo que generó un fuerte malestar. El partido, inicialmente postergado, se jugó finalmente el 6 de octubre en el campo de Sportivo Barracas. Sin embargo, varios jugadores brasileños (Telefone, Rodrigo, Japones, Junqueira, Fortes y Zezé) se negaron a entrar a la cancha por dignidad frente a la publicación. Finalmente, solo seis futbolistas brasileños jugaron el encuentro, con el presidente de la delegación, Osvaldo Gómez, integrándose al equipo para completarlo.

En ese contexto, el diario LA NACION expresó su cercanía con Brasil y destacó los «afectos que suscita su patria en la comunidad de ideales que a ella nos une», aunque estas palabras no bastaron para calmar los ánimos. El incidente de 1920 permanece como un recordatorio de la sensibilidad en las relaciones internacionales y en el deporte.

El episodio actual en Ipanema, aunque de naturaleza diferente, sirve como punto de partida para revisitar estos hechos históricos y las contribuciones de la ciencia al entendimiento de la relación entre humanos y animales.

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