El primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron un encuentro en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU. Burnham afirmó que el Reino Unido defenderá el derecho de los isleños a la autodeterminación. Es la primera vez que un jefe de gobierno británico menciona explícitamente a las Islas Malvinas en ese contexto.
El primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunieron este martes en Nueva York en un aparte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El encuentro se extendió por más de una hora y finalizó con un apretón de manos frente a periodistas.
«El Reino Unido es un país especial, realmente especial. Y le apoyamos plenamente, señor primer ministro», declaró Trump. Burnham respondió: «Gracias señor presidente. Es maravilloso. Valoramos especialmente esta relación. Usted y yo hemos establecido una buena conexión en nuestras conversaciones iniciales y hoy hemos avanzado aún más en ella».
Según consignó la agencia Reuters, Burnham detalló los temas tratados: la situación en Ucrania y Oriente Medio, la controversia sobre Chagos, el comercio bilateral y global, y la situación en torno a la soberanía de las Islas Malvinas. «Le agradezco que hoy nos haya permitido tratar diversos asuntos comerciales y la cuestión Falklands y que haya tenido la amabilidad de escucharnos sobre estos y otros temas», agregó.
En declaraciones a periodistas, Burnham afirmó: «La posición clara es: nos mantendremos firmes ante cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los isleños de las Malvinas a la autodeterminación y a seguir siendo británicos. Solo quería que el presidente supiera directamente de mí que esa es la clara posición británica, y él entendió muy bien lo que estaba diciendo».
Más tarde, en su mensaje ante la Asamblea, Burnham sostuvo: «Nos mantendremos firmes frente a cualquier amenaza y desafío al Estado de derecho, no solo de Rusia, sino también de otros, incluso cuando amenacen el derecho de los territorios británicos a seguir siendo británicos, como las islas Malvinas». Medios internacionales coincidieron en que es la primera vez que un jefe de gobierno británico menciona explícitamente a las Islas Malvinas en ese foro.
El presidente argentino, Javier Milei, dará su discurso ante la Asamblea General de la ONU este miércoles, el tercero de su gestión. La delegación argentina mantenía la expectativa de un encuentro a solas con Trump, luego de que ambos participaran el martes de la reunión del llamado «Escudo de las Américas», una iniciativa estadounidense para la seguridad del continente de la que no participan Brasil ni México.
Las crónicas anticipan que el mensaje de Milei ante el plenario girará en torno a Malvinas. En su discurso de 2025, Milei invitó al Reino Unido a «reanudar las negociaciones bilaterales de conformidad con la resolución 2065 de la ONU».
El interés del Presidente sobre Malvinas se habría intensificado después de que Trump dijera semanas atrás que está abierto a «reconsiderar» su posición sobre todos los temas, en respuesta a una consulta sobre la neutralidad estadounidense en la disputa con Gran Bretaña sobre la soberanía en las islas. La ocasión llevó a Milei a convocar a una cadena nacional para anunciar el endurecimiento de las sanciones económicas a empresas que participen de la explotación de recursos naturales en la región.
Washington había filtrado meses atrás a Reuters un correo interno del Pentágono que evaluaba diferentes opciones para presionar a países aliados de la OTAN que habían rechazado colaborar en la guerra de Trump contra Irán. Uno de esos países es Gran Bretaña. Una de las opciones era revisar la «neutralidad» estadounidense sobre Malvinas.
En la reunión entre Burnham y Trump, el primer ministro británico prometió trabajar para encontrar una solución a la controversia en torno al Archipiélago de Chagos y el control estratégico de la base británico-estadounidense en la isla Diego García, en el Océano Índico. En 2024, Londres decidió devolver la soberanía del archipiélago a Mauricio, reservándose el alquiler de la base de Diego García por 99 años.
El gobierno laborista de Keith Starmer, antecesor de Burnham, condicionó el uso directo de esas instalaciones para operaciones militares contra Irán, lo que habría llevado a Trump a distanciarse de Starmer y a amenazar a Gran Bretaña con revisar su posición sobre Malvinas.
El Reino Unido busca persuadir a Trump de sus esfuerzos por alcanzar las metas de gasto en Defensa (2,7% del PBI a finales de la década, avanzando hacia el 5%) en medio de restricciones presupuestarias.
La semana pasada, en aguas británicas, ambos países dispararon por primera vez un torpedo desde un submarino no tripulado como parte de la alianza Aukus que agrupa a Australia, Estados Unidos y el Reino Unido, según anunció Londres.
