Nicolás Gastón Cichero, de 37 años, fue detenido por el maltrato a dos residentes del geriátrico ‘David’ de Mar del Plata. Se negó a declarar y enfrenta cargos por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas.
Nicolás Gastón Cichero, de 37 años, se negó a declarar tras ser detenido por el maltrato a dos residentes del geriátrico ‘David’ de Mar del Plata. El hombre está imputado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas, y permanece alojado en la Alcaldía Penitenciaria de Batán.
El fiscal Carlos Russo informó a la prensa que Cichero solo manifestó su voluntad de referirse a las acusaciones de amenazas. Según la investigación, una empleada del geriátrico alertó a los dueños sobre los maltratos. Ante ello, Cichero le envió un mensaje de WhatsApp «diciéndole que le iba a pasar algo y la iba a lastimar».
El acusado negó esa versión. «Dijo que no amenazó a nadie», declaró el fiscal.
Además de la acusación por amenazas contra la excompañera del establecimiento, Cichero enfrenta cargos por «lesiones graves agravadas por ser en contexto de violencia de género» contra una de las adultas mayores y «coacción» hacia otra residente.
El fiscal explicó que los delitos concurren en forma real, lo que permite acumular los máximos penales y considerar el mínimo del delito menor, configurando una expectativa de entre 3 y 16 años de prisión si resulta declarado culpable.
Russo agregó que en los próximos días se revisarán las cámaras de seguridad del geriátrico para determinar si existieron otros episodios de maltrato. Por el momento no se encontraron denuncias previas por hechos similares.
En los videos que forman parte de esta nota se observa al ex trabajador maltratar a una mujer en silla de ruedas, acostándola de forma brusca. «No me interesa lo que vos querés», le dice mientras le saca un abrigo. Luego continúa: «Bueno, ya es hora de que te mueras. ¿Por qué no te morís, vieja hija de puta? Morite de una vez. Morite, hija de puta. Dejanos de molestar». La víctima, de 93 años, llora.
En otra grabación, el hombre golpea con una cuchara a otra jubilada de 83 años mientras le da de comer. La mujer se toma la boca y comienza a llorar. «¿Ah tenés ganas de llorar?», le dice en tono amenazante antes de retirarla en la silla de ruedas.
Al inicio de la causa, las lesiones en la boca de esa víctima se habían calificado como leves. El miércoles, tras una primera revisión, la médica policial indicó que la calificación era provisional, hasta obtener el informe de un odontólogo. Al día siguiente, una consulta odontológica confirmó que la residente perdió las dos paletas superiores, lo que afecta seriamente su proceso de deglución y aumenta el riesgo de broncoaspiración. Ambos profesionales coincidieron en que se trata de lesiones graves que ocasionarán perjuicios durante más de un mes.
Ese cambio de calificación derivó en el pedido de detención, que se concretó ayer por la tarde.
Cichero está representado por una defensora oficial, quien anticipó que solicitará el beneficio de excarcelación en los próximos días. La fiscalía tiene un plazo de dos semanas para solicitar o no la prisión preventiva.
Luego de la denuncia, el acusado eliminó sus redes sociales. Según trascendió, posee deudas por casi cinco millones y medio de pesos y en los registros oficiales figura como prestador de servicios de tratamiento de belleza.
El caso también expuso al establecimiento: el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires clausuró el lugar de manera preventiva por no haber iniciado la renovación de su habilitación provincial. Además, se detectaron infracciones como la presencia de personas menores de 65 años y la falta de contrato con una empresa de residuos patogénicos, procesando estos desechos con una máquina BIO 5000.
