La Cámara de Diputados de Italia rechazó una enmienda clave de la reforma electoral impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni. La oposición reclamó su renuncia.
ROMA.– La Cámara de Diputados de Italia rechazó este martes una enmienda fundamental de la reforma electoral impulsada por el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni. El proyecto, que preveía la reintroducción del sistema de preferencias, fue derrotado por 188 votos contra 187.
La votación se realizó de forma secreta, a pesar de que Meloni había solicitado que fuera pública. La derrota se atribuyó a votos provenientes de la propia coalición oficialista, integrada por Hermanos de Italia, Forza Italia y la Liga.
Meloni escribió en Facebook: “Lo intentamos, pero de nuevo ganó el pantano”. También afirmó: “Hemos intentado reintroducir las preferencias en la ley electoral después de más de 30 años de listas bloqueadas. Hemos pedido que se votara sin secreto y que cada uno pusiera su cara en su voto, pero las oposiciones han querido el voto secreto”.
La oposición de centroizquierda reclamó la renuncia de Meloni al grito de “¡Dimisiones!”. La primera ministra no respondió a esos reclamos.
La reforma electoral del gobierno propone un sistema totalmente proporcional con un premio de escaños para la coalición ganadora si alcanza el 42% de los votos. El sistema actual, llamado “Rosatellum”, asigna menos de dos tercios de los escaños mediante representación proporcional y el resto por circunscripciones uninominales.
Según el diario Corriere della Sera, un grupo de veinte diputados de Forza Italia habría creado un chat en WhatsApp para monitorear el voto en contra de la enmienda. También se reportaron ausencias de diputados de la Liga durante la votación.
