El senador nacional Jorge Capitanich presentó un documento en el que analiza la política exterior del gobierno de Javier Milei y advierte sobre un alineamiento sin precedentes con Estados Unidos e Israel.
El senador nacional Jorge Capitanich cuestionó la política exterior del gobierno de Javier Milei y advirtió que el alineamiento con Estados Unidos e Israel alcanzó niveles sin precedentes en la historia diplomática argentina.
Los planteos forman parte del documento titulado Un mundo en alerta, un país en alerta, en el que el dirigente chaqueño analiza el crecimiento de los conflictos internacionales, la competencia por el desarrollo tecnológico y el posicionamiento adoptado por Argentina ante ese escenario.
Capitanich sostuvo que el país debe recuperar una política exterior “autónoma y soberana”, basada en los principios de neutralidad, paz y equidad, sin quedar sujeto a las decisiones de las principales potencias mundiales.
Críticas al rumbo internacional de Milei
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido al acercamiento del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos e Israel, reflejado, según el informe, en las votaciones argentinas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Capitanich afirmó que durante 2024 la coincidencia con Estados Unidos llegó al 82%, mientras que con Israel alcanzó el 97%. Para el senador, esos indicadores representan un alineamiento incluso superior al registrado durante las denominadas “relaciones carnales” del gobierno de Carlos Menem.
El documento también cuestiona el cambio de posición de Argentina frente a resoluciones vinculadas con el cambio climático, los derechos humanos, la protección de mujeres y niños, el bloqueo a Cuba y la condena internacional de la tortura.
Entre esos antecedentes, Capitanich calificó como “vergonzoso” el voto argentino contra una iniciativa impulsada por Ghana para reconocer a la esclavitud como crimen de lesa humanidad. Según planteó, los cambios abruptos en posiciones históricas debilitan la credibilidad internacional del país y dificultan la construcción de relaciones estables con otras naciones.
Acusó al Gobierno de eludir al Congreso
Capitanich también apuntó contra las decisiones del Poder Ejecutivo relacionadas con la participación de fuerzas extranjeras en territorio nacional. “El presidente de la República ha violado, mediante declaraciones públicas, el artículo 75, incisos 25 y 28, de la Constitución Nacional”, sostuvo en el documento.
El senador vinculó esa acusación con las declaraciones presidenciales sobre la participación argentina en conflictos internacionales y con la autorización para el ingreso de embarcaciones militares extranjeras sin el tratamiento parlamentario que, según su interpretación, exige la Constitución.
Como ejemplo mencionó el ejercicio naval PASSEX 2026, desarrollado con el portaaviones estadounidense USS Nimitz y autorizado mediante un decreto del Ejecutivo. Para Capitanich, este tipo de decisiones configura un “pésimo antecedente institucional”, porque desplaza al Congreso de una discusión vinculada con la defensa y la soberanía nacional.
También objetó la participación argentina en ejercicios militares junto a fuerzas británicas, debido a la disputa que el país mantiene con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.
Guerras, inteligencia artificial y cambio climático
El documento describe un escenario internacional marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania, los conflictos en Medio Oriente, el aumento del gasto militar y la posibilidad de una escalada con consecuencias globales.
Capitanich utilizó como uno de sus indicadores el llamado Reloj del Juicio Final, que ubica a la humanidad a 85 segundos de la medianoche debido a los conflictos armados, el cambio climático, las amenazas biológicas y el desarrollo de inteligencia artificial sin regulación.
El senador también advirtió sobre la competencia entre las grandes potencias por el control de las tecnologías críticas, la fabricación de componentes electrónicos y el acceso a recursos necesarios para la industria digital.
Frente a ese escenario, reclamó que Argentina defina una estrategia propia en materia tecnológica, ambiental y diplomática, sin adoptar automáticamente las posiciones de otros países.
“Argentina es una tierra de paz”
Capitanich cerró su análisis con una defensa de la soberanía nacional y una advertencia sobre la influencia de las potencias extranjeras y de los grandes grupos económicos en las decisiones de los Estados.
“Argentina es una tierra de paz. Es un país soberano”, expresó, y sostuvo que las decisiones estratégicas no pueden quedar condicionadas por intereses externos ni por actores que concentran el poder económico y tecnológico.
“Todo tiene un límite y las señales ya son visibles. Son señales de alerta. Un mundo en alerta. Un país en alerta”, concluyó el senador chaqueño.
