La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo rechazó una propuesta que buscaba frenar la normativa que limita el uso de plomo en plomadas, pesos y señuelos. La medida continúa su trámite legislativo.
La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo rechazó una propuesta que pretendía frenar la restricción del uso de plomo en plomadas, pesos y señuelos utilizados en la pesca deportiva. La decisión permite que la iniciativa continúe su avance en el proceso regulatorio.
Según estimaciones oficiales, aproximadamente 4.800 toneladas de plomo terminan cada año en el ambiente europeo a través de aparejos de pesca perdidos o abandonados. Este metal pesado se acumula en lagunas, embalses, ríos, humedales y zonas costeras, donde puede permanecer durante décadas.
Especialistas señalaron que aves acuáticas ingieren accidentalmente estos elementos al confundirlos con pequeñas piedras que utilizan para la digestión. El plomo ingresa en sus organismos y puede provocar intoxicaciones letales. Datos de BirdLife indican que hasta siete millones de aves podrían estar expuestas a la ingestión de plomo relacionado con la pesca.
En el Reino Unido, la prohibición de determinados pesos de pesca implementada en 1987 redujo la mortalidad por intoxicación de cisnes y favoreció la recuperación de sus poblaciones.
Organismos especializados indicaron que no existe un nivel seguro de exposición al plomo, especialmente en niños y adolescentes. Entre los efectos asociados se mencionan alteraciones neurológicas, problemas cardiovasculares, daños renales y trastornos reproductivos. Distintos trabajos científicos detectaron residuos de plomo en productos derivados de animales silvestres destinados al consumo humano.
La propuesta deberá continuar su recorrido institucional antes de convertirse en una restricción definitiva aplicable en toda la Unión Europea. Desde 2023 se encuentra vigente la prohibición del uso de munición de plomo en humedales.
La campaña internacional #BanLeadNow, impulsada por organizaciones ambientalistas, reunió más de 61.500 firmas para reclamar la prohibición del plomo tanto en municiones como en aparejos de pesca.
