El presidente boliviano Rodrigo Paz afirmó que se retomarán territorios bajo control de organizaciones sociales, en referencia a la región cocalera del Chapare, donde se encuentra el exmandatario Evo Morales con una orden de captura vigente.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles que su gobierno recuperará el control de territorios que actualmente están bajo la administración de organizaciones sociales, en particular la región del Chapare, bastión político del expresidente Evo Morales. La declaración se produjo durante un acto por el aniversario de la Policía Boliviana.
“Vamos a recuperar cada territorio que hoy día no nos pertenece”, declaró Paz. “Algunos creen que no es territorio boliviano, que es territorio de algunas organizaciones”, añadió, en referencia al Chapare, según aclaró posteriormente la Presidencia. El mandatario afirmó que “todo volverá a la patria” y sostuvo que “aquí no hay dueños, ni de territorios, ni de sectores”.
La autoridad decretó el sábado un estado de excepción que permitió el levantamiento de los bloqueos de carreteras que durante siete semanas mantuvieron indígenas, obreros y cocaleros en protesta por la crisis económica y en exigencia de la renuncia de Paz. El gobierno ha señalado a Evo Morales de promover y financiar esas protestas con recursos del narcotráfico, aunque no presentó pruebas al respecto.
Morales se encuentra en el poblado cocalero de Lauca Eñe, en el centro del país, desde fines de 2024, cuando la justicia emitió una orden de captura en su contra por un caso de trata de menores que él niega. El martes, en una entrevista con la AFP, Morales anticipó que si el gobierno intervenía la región “aquí va a haber problemas, estamos bien organizados” y aseguró que sus partidarios “se van a defender”. El expresidente sostiene que el actual gobierno, “con toda esta política neoliberal y estado colonial, está forzando que haya una guerra civil”.
Paz pidió a la Policía, la Fiscalía y la Justicia procesar a los responsables de los bloqueos, que provocaron desabastecimientos y pérdidas millonarias. El mandatario sostuvo que “tiene que haber responsables” por “el daño que le hicieron a la sociedad” y que esos culpables deben estar en la “cárcel”. Mencionó que los daños causados en las carreteras ascienden a 90 millones de bolivianos (12,9 millones de dólares).
“Una cosa es la reivindicación social, una cosa es la protesta que está amparada en la Constitución, otra cosa es hacerle daño al pueblo bajo la excusa de una visión de pedidos que fueron infiltrados con una lógica política, narcoterrorista que le hizo daño a la patria”, sostuvo Paz. El Ejecutivo no adelantó fecha para una eventual intervención en el Chapare.
Fuente: AFP y EFE
