La pareja del ciudadano chileno fallecido tras recibir una puñalada en el cuello en un bar del distrito de Latina ha relatado en el juicio que ambos residían en Londres y que se encontraban de escala en la capital española antes de emprender viaje hacia Chile cuando se produjo la tragedia.
La pareja del ciudadano chileno fallecido tras recibir una puñalada en el cuello en un bar del distrito de Latina ha relatado en el juicio que ambos residían en Londres y que se encontraban de escala en la capital española antes de emprender viaje hacia Chile cuando se produjo la tragedia.
El juicio sienta en el banquillo a un hombre de 47 años con una discapacidad reconocida, acusado de matar el 23 de diciembre de 2023 a Sebastián en el interior de un establecimiento de la calle San Juan de la Mata, en el distrito de Latina. La defensa solicita que se le aplique eximentes de alteración psicológica, legítima defensa y miedo insuperable, a lo que se opone la fiscal.
«Estábamos haciendo turismo por Madrid», ha explicado la mujer durante su declaración. Según su relato, aquella noche regresó al hotel mientras Sebastián, de 35 años, decidió salir a dar una vuelta por la ciudad. Horas después recibió una llamada que cambiaría su vida.
La testigo ha descrito a la víctima, profesor en Londres, como una persona «muy buena, muy activa». También ha revelado que ambos estaban planeando formar una familia. La mujer ha señalado que ha necesitado apoyo psicológico para afrontar la pérdida. «Gracias a mi psicóloga he podido seguir adelante», ha manifestado.
Durante la sesión también ha declarado el propietario del bar donde ocurrieron los hechos. El hostelero ha asegurado que conocía a las personas que acompañaban al acusado y que nunca imaginó que pudiera suceder algo así. «No me pude imaginar que iba a pasar eso», ha afirmado.
Según ha explicado, cuando advirtió que la víctima sangraba intentó auxiliarla. «Le intenté ayudar porque sangraba. Yo no vi cómo lo hizo. Si hubiera visto algo, los habría echado», ha indicado. El dueño del local sostuvo además que no observó ninguna pelea previa entre los implicados. «No se estaban peleando, estaban hablando entre ellos», ha afirmado.
Otra de las testigos, pareja de un amigo del acusado, ha relatado que aquella noche se sintió incómoda porque la víctima supuestamente se le insinuó en varias ocasiones. «Le dije que parase», declaró. También explicó que el ciudadano chileno fue recriminado por uno de los presentes, que llegó a llamarle «racista».
La mujer aseguró que no presenció el instante en que se produjo la agresión porque abandonó el lugar corriendo. Sobre el acusado, confirmó que solía portar una navaja porque vivía en un barrio conflictivo y había sufrido robos con anterioridad, por lo que la llevaba como elemento de defensa.
La testigo definió al procesado como «una bellísima persona» y aseguró que nunca le había visto comportarse de forma agresiva. «Quiso protegerme. No pensé que esta situación fuera a pasar», declaró ante el tribunal.
La defensa solicita que se aplique al acusado una eximente completa por alteración psicológica, además de las atenuantes de legítima defensa y miedo insuperable. Su letrado sostiene que actuó en medio de una fuerte alteración emocional tras una discusión relacionada con el supuesto acoso a una joven que se encontraba en el establecimiento. Por el contrario, la Fiscalía mantiene la acusación por asesinato y sostiene que el procesado asestó una puñalada mortal en el cuello a la víctima. El tribunal deberá determinar ahora si concurren las circunstancias psicológicas alegadas por la defensa y cuál es la responsabilidad penal del acusado en los hechos.
