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domingo, 14 junio, 2026
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Bolivia: bloqueos y crisis económica marcan un mes de conflictos sociales

Desde hace más de un mes, Bolivia enfrenta bloqueos en seis departamentos que han provocado pérdidas económicas estimadas en 2.000 millones de dólares, desabastecimiento de alimentos y combustible, y una reconfiguración del mapa político.

Bolivia transita desde hace más de un mes una serie de conflictos sociales con bloqueos en las principales carreteras del país. Diversas organizaciones —entre ellas de campesinos, obreros sindicalizados y cocaleros— han instalado al menos 80 piquetes en seis de los nueve departamentos, según registros al cierre de esta nota.

Las protestas incluyen el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien los manifestantes acusan de incumplir promesas de campaña y de gobernar en desmedro de sus intereses. El presidente ha señalado que algunas demandas son legítimas y ha convocado al diálogo, aunque sin concretarlo hasta el momento. Respecto a otros sectores, sus voceros han indicado que responden a “intereses narcoterristas”.

La Cámara Nacional de Industria estima pérdidas económicas de al menos 2.000 millones de dólares y una caída de las exportaciones calculada en 500 millones de dólares. El corte de carreteras ha comprometido el abastecimiento de alimentos y combustible en la sede de Gobierno, cuyas vías de acceso están cerradas. Esto ha provocado el encarecimiento de productos básicos, interrupciones en el transporte público y la implementación de clases escolares virtuales.

La región más afectada ha sido La Paz, capital administrativa del país, donde se registraron calles vacías, negocios operando a media fuerza y dificultades para conseguir alimentos o adquirirlos a precios elevados. La politóloga Ana Lucía Velasco afirmó desde esa ciudad que “ha surgido la idea de que somos los rehenes del país, que no merecemos el trato que recibimos, tanto del gobierno como de los manifestantes”.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, declaró hace semanas que el impacto para emprendedores y el sector informal —que supera el 80% en Bolivia— “es un impacto enorme y nos apena mucho porque este trabajo que venimos haciendo en los últimos seis meses está siendo golpeado”.

Bolivia arrastra una crisis económica por el desplome de la renta del gas, que pasó de 5.489 millones de dólares anuales a menos de 1.700 millones en poco más de una década. Desde la asunción de Paz en noviembre pasado, se habían registrado señales de mejora en indicadores financieros como la reducción del riesgo país. El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, sostuvo que “cuando el país se mostraba bastante atractivo para la inversión nacional y extranjera (…) estos desmanes están consiguiendo que nuevamente el riesgo país vaya en aumento”. Rodríguez estimó que la contracción económica será mayor al 3% previsto por el Banco Mundial y el FMI, y que “habrá que sumar por lo menos dos puntos de caída a raíz de los bloqueos”.

Analistas consultados señalaron que el conflicto está reconfigurando el equilibrio de poder. La politóloga Susana Bejarano indicó que el gobierno saldrá “tremendamente golpeado” por el quiebre con organizaciones campesinas, indígenas y sindicales, y también con sectores conservadores y clases medias que exigen mano dura. Bejarano observó una rearticulación de organizaciones sociales que habían estado divididas durante el último ciclo del Movimiento Al Socialismo (2006-2025).

El principal dirigente de los obreros sindicalizados, Mario Argollo, manifestó en una entrevista en el canal RTP que “el gobierno tiene que gobernar para los ricos y para los pobres”. En respuesta, la administración de Paz anunció la creación de un Consejo Económico y Social de carácter consultivo.

Varios analistas coincidieron en que Bolivia atraviesa un momento de transición entre el ciclo de 20 años de gobiernos de izquierda y uno aún por definirse. Ana Lucía Velasco advirtió que “te puedes quedar años en esta situación donde no pasa nada, se puede estar décadas. Hay países que se han quedado suspendidos en el tiempo porque no han podido desempatar nunca y la gente se acostumbra a vivir así”.

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