El productor agropecuario Daniel «El Vasco» Garciandia analiza las ventajas productivas y económicas de la alfalfa en rollos frente a los cultivos tradicionales.
En un texto enviado a esta redacción, Daniel «El Vasco» Garciandia analizó el sector de la alfalfa en rollos. Según señaló, este cultivo destaca «por sus atributos de calidad forrajera, y los beneficios productivos y económicos que aportan al sistema ganadero».
Garciandia indicó que «se requiere una alta inversión inicial pero amortizable en 4 años al menos» y que debe manejarse como un cultivo agrícola más. En ese contexto, frente a la baja de precios de los cereales y oleaginosas en general, la consideró «una opción más que atractiva» por su aporte productivo y financiero a la actividad ganadera.
Ventajas y desafíos
Según explicó el productor, la alfalfa se consolida como una opción estratégica no solo por su calidad nutricional para la ganadería, sino también como una alternativa económica que genera ingresos con la venta de rollos y compite en margen «muy holgadamente en este momento de malos precios de los granos». Afirmó: «En un escenario donde la agricultura tradicional atraviesa momentos difíciles debido a los bajos precios internacionales, la alfalfa se convierte en una apuesta segura, con retorno sobre la inversión a mediano plazo. Si la inversión está bien planteada y ejecutada, compite fuertemente y se puede decir les pasa el trapo a los cultivos agrícolas tradicionales».
El cultivo de alfalfa presenta el desafío de encontrar un equilibrio entre calidad y cantidad: elegir el cultivar y grupo según el ambiente, aplicar un paquete tecnológico adecuado (antecesor ideal, control de malezas y fertilización) y contar con prestadores de servicios en la zona para la confección.
Precios y márgenes
Los precios de los rollos se comercializan entre $95.000 y $120.000 cada uno, dependiendo de su calidad y tamaño, y aportan una rentabilidad «muy interesante», especialmente «si se toma en cuenta que planteamos un lote para amortizarlo y producir por al menos cuatro años».
«En una simple y burda comparación de márgenes entre alfalfa para rollos y cultivos tradicionales, nos muestra su excelente relación a favor de la leguminosa. No vamos a pasar el 100% de los lotes para confección de rollos, pero sí para tener en cuenta», sostuvo.
El cultivo tolera años de clima extremo y será aprovechado por el ganado. Un problema posible es el exceso de lluvias, que empeora los caminos rurales y afecta el ingreso de maquinaria. En definitiva, su aporte radica en la calidad del forraje y la rentabilidad, por lo que «le corre a cualquiera».
Sobre el autor: Dante Garciandía es comerciante y productor agropecuario en Carlos Tejedor.
