El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó verificaciones de seguridad más exhaustivas, lo que ha frenado la aprobación de solicitudes migratorias como green cards, permisos de trabajo, DACA y TPS. La medida, vigente desde fines de abril, afecta incluso trámites avanzados.
La administración del presidente Donald Trump puso en marcha nuevos controles de seguridad para quienes solicitan beneficios migratorios en Estados Unidos. Desde el 29 de abril, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) instruyó a sus funcionarios a realizar verificaciones de antecedentes más rigurosas, según documentos internos a los que accedió CBS News.
La medida obliga a frenar decisiones sobre trámites como green cards, permisos de trabajo, DACA y el Estatus de Protección Temporal (TPS). Incluso algunos casos ya avanzados se vieron afectados, ya que se ordenó no aprobar ningún expediente pendiente sin antes someterlo a una verificación basada en datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Si bien el USCIS siempre ha tenido acceso a las bases del FBI, la nueva revisión amplía el análisis para detectar antecedentes penales y endurecer los controles migratorios. Los cambios ya impactan solicitudes que requieren la toma de huellas dactilares, como las de green card, ciudadanía por naturalización, peticiones familiares y asilo.
De acuerdo con el equipo legal Envoy Global, el USCIS está revisando por segunda vez los casos pendientes bajo los nuevos procesos. Una vez completada esa revisión, comenzará con las solicitudes presentadas más recientemente. No obstante, el portavoz del USCIS, Zach Kahler, señaló que cualquier demora en las decisiones debería ser breve y resolverse pronto.
Abogados migratorios expresaron su preocupación, especialmente por quienes esperan permisos de trabajo o deben renovar DACA, ya que el retraso podría ponerlos en riesgo. El endurecimiento de los controles responde a una orden ejecutiva firmada por Trump en febrero, que instruyó al Departamento de Justicia a brindar al USCIS mayor acceso a su base de datos para identificar a migrantes que pudieran representar un peligro.
En su segundo mandato, Trump ha impulsado políticas como la revisión de redes sociales de los solicitantes en busca de actividades calificadas como antiamericanas, y la ralentización o freno total de solicitudes de asilo de ciudadanos de 39 países, alegando motivos de seguridad nacional.
