Durante el Congreso de la FIFA en Vancouver, el presidente de la Federación Palestina, Jibril Rajoub, se negó a estrechar la mano de su par israelí, Moshe Zuares, en un gesto que buscaba promover la unidad. El incidente ocurrió frente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El Congreso de la FIFA en Vancouver, Canadá, debía ser una jornada de cierre y armonía de cara al próximo Mundial, pero terminó en un momento de alta tensión política. Gianni Infantino intentó promover un apretón de manos entre los presidentes de las federaciones de fútbol de Palestina e Israel, pero el palestino se negó.
Lo que el presidente de la casa madre del fútbol proyectó como un «gesto de unidad» se transformó en un desplante que dejó al suizo en una situación incómoda frente a todas las delegaciones del mundo. Sobre el escenario, Infantino llamó a Jibril Rajoub, presidente de la Federación de Palestina, y a Moshe Zuares, titular de la Asociación de Israel, para que se estrecharan la mano y posaran juntos. Sin embargo, todo quedó en la nada.
Rajoub saludó al suizo, pero en cuanto este intentó acercarlo a Zuares, incluso tomándolo del brazo para forzar el encuentro, el dirigente palestino se negó rotundamente, le dio la espalda y se retiró del escenario. La imagen de Zuares e Infantino solos, mientras Rajoub bajaba las escaleras, dejó en evidencia la profundidad de la grieta entre ambas partes.
Tras el incidente, Rajoub fue tajante ante los micrófonos de la prensa: «¿Cómo puedo yo darle la mano a alguien que representa a un gobierno fascista y racista?». A pesar del mal momento, el titular de la FIFA utilizó su discurso para abordar otros temas de la agenda geopolítica, como la confirmación de Irán en la Copa del Mundo. Infantino confirmó que la selección de Irán jugará en Estados Unidos, afirmando: «El motivo es sencillo: la FIFA une al mundo y hay que ser positivos».
Esa confirmación deportiva recibió un respaldo político de peso. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció desde el Despacho Oval: «Si Gianni dijo eso, yo estoy OK. Yo digo déjenlos jugar», afirmó el mandatario.
