El 26 de abril es una fecha que quedó grabada en la historia por dos desastres de distinta naturaleza pero igualmente devastadores: el bombardeo de Guernica en 1937 y el accidente nuclear de Chernobyl en 1986.
El 26 de abril de 1986, un accidente hizo explotar el reactor 4 de la central nuclear Vladimir Lenin, en Ucrania, a 18 kilómetros de la ciudad de Chernobyl y a 17 de la frontera con Bielorrusia. En el otro extremo de Europa, también un 26 de abril, pero de 1937, las fuerzas aéreas de la Alemania nazi y las italianas de Benito Mussolini se aliaron al ejército de Francisco Franco para derrocar al gobierno republicano español durante la Guerra Civil.
El estallido ucraniano fue el peor accidente nuclear de la historia y provocó enormes daños ambientales, con secuelas que el planeta padecerá durante miles de años debido a la persistencia de isótopos radiactivos. Ucrania pertenecía entonces a la URSS.
En los años 30, Guernica era el centro de la cultura vasca. El bombardeo se produjo un lunes, día de mercado local. A las 16 horas, la Legión Cóndor sobrevoló la zona y lanzó entre 31 y 46 toneladas de bombas incendiarias y explosivas. El 85% de la ciudad quedó destruido entre las 16:20 y las 19:40 horas. La cifra de muertos oscila entre 126 y 2000, mientras que la cifra oficial es de 1000. Unas 10.000 personas circulaban ese día por Guernica.
Curiosamente, el puente de Guernica, la Casa de Juntas y el Árbol de Guernica lograron sobrevivir. La reconstrucción demandó más de una década.
Avancemos al 26 de abril de 1986. A 2,7 km de la central nuclear se encuentra la ciudad de Pripyat, aunque el accidente se identifica como el de Chernobyl. Durante una prueba de seguridad, la potencia del reactor subió abruptamente, provocando una explosión química y un segundo estallido a la 1:23 horas, que lanzó por el aire la tapa de 1200 toneladas del reactor 4. Una columna radiactiva recorrió 162.000 kilómetros cuadrados y llegó hasta América del Norte.
El reactor expulsó materiales radiactivos y tóxicos que superaron 500 veces el impacto de la bomba atómica de Hiroshima. En el momento de la explosión murieron 31 personas. Se evacuó a 350.000 pobladores de un radio de 30 kilómetros. Fue la mayor catástrofe energética del mundo.
