La abogada santiagueña, recientemente involucrada en un caso por injuria racial en Brasil, fue demandada por su ex pareja en La Banda, Santiago del Estero, por la retención indebida de un automóvil. Las versiones de las partes son contrapuestas.
Agostina Páez, la abogada santiagueña que estuvo detenida en Brasil por un caso de injuria racial, enfrenta ahora una denuncia penal en su provincia natal. Su ex novio, Javier Zanoni, la acusó en La Banda por retención indebida y abuso de confianza vinculados a un vehículo Citroën Cactus que, según su reclamo, ella no le devolvió tras la ruptura de su relación de tres años.
Según los abogados de Zanoni, Elizabeth Maldonado y Franco Garnica, su cliente prestó el automóvil a Páez durante la convivencia. Tras la separación, ocurrida meses antes del viaje de Páez a Brasil, la abogada no restituyó el vehículo pese a múltiples reclamos personales, telefónicos y mediante mensajes de texto. «Le enviamos una carta documento para que haga la entrega voluntaria del vehículo y no hubo ningún tipo de respuesta», afirmó Maldonado al medio Nuevo Diario.
Sin embargo, fuentes cercanas a Agostina Páez ofrecen una versión diferente del origen del conflicto. Según estos allegados, el Citroën Cactus fue una compra realizada por el padre de Páez, Mariano Páez, quien lo habría puesto a nombre de Zanoni mediante una prenda, para luego regalárselo a la pareja. Estas mismas fuentes sostienen que la denuncia podría estar motivada por el despecho tras la ruptura y que existiría la posibilidad de que sea retirada en los próximos días.
Este nuevo proceso judicial se suma al caso que Páez aún enfrenta en Río de Janeiro por los gestos considerados injuria racial, y ocurre luego de que su padre protagonizara un escándalo similar en un boliche de Santiago del Estero.
