Las lluvias torrenciales que afectan a Tailandia desde el 16 de septiembre provocaron al menos 23 muertos y más de 2,6 millones de damnificados. Bangkok registró unos 320 milímetros de precipitaciones en tres días, equivalentes al promedio de todo septiembre. El agua comenzó a descender y algunas zonas intentan retomar la actividad.
Las inundaciones en Tailandia, originadas por lluvias torrenciales registradas desde el 16 de septiembre, dejaron al menos 23 personas fallecidas y más de 2,6 millones de afectados, según informaron las autoridades. Las precipitaciones afectaron a 29 de las 77 provincias del país, de acuerdo con el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres (DPMD).
El Ministerio del Interior informó que cuatro de las víctimas murieron en Bangkok, ocho en la provincia vecina de Samut Prakan y seis en Sa Kaeo, en el este del país. Las restantes muertes se registraron en Chanthaburi, Ayutthaya y Saraburi.
Bangkok fue una de las zonas más afectadas, con unos 320 milímetros de precipitaciones acumuladas en apenas tres días durante la semana pasada, una cantidad equivalente a la que suele recibir la capital durante todo septiembre. En la ciudad, unas 700.000 personas sufrieron las consecuencias de las inundaciones y casi 7000 fueron trasladadas a más de 230 refugios habilitados por las autoridades. Las escuelas permanecieron cerradas por segundo día consecutivo en algunas zonas.
A casi dos semanas de iniciado el desastre climático, mientras el agua comienza a bajar, algunos habitantes de Bangkok intentaban retomar sus actividades. En Bang Kapi, uno de los distritos más afectados, los residentes aún debían atravesar zonas inundadas a pie o en pequeñas embarcaciones. Los comerciantes de un mercado cercano, donde el agua llegó a cubrirles las rodillas, trasladaron sus puestos a una pasarela elevada junto a un centro comercial. Entre puestos de carne, verduras y hierbas, los vendedores continuaban con la actividad, en lo que fue denominado en las redes sociales como «mercado flotante».
Las lluvias también afectaron a la industria aerocomercial. Si bien los principales aeropuertos de Bangkok continuaron operativos, las inundaciones provocaron trastornos en Suvarnabhumi, el mayor aeropuerto internacional de Tailandia. Thai Airways, la aerolínea de bandera, informó que alrededor de la mitad de su personal no pudo llegar a sus puestos de trabajo debido a las inundaciones, lo que redujo su capacidad operativa. La compañía tenía previsto cancelar unos 30 vuelos el martes, alrededor del 30% de sus salidas programadas desde Bangkok, y buscaba resolver una acumulación de unas 5600 maletas retenidas en el aeropuerto.
