El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó la apertura del 4° Congreso Productivo Bonaerense en La Plata, donde expresó su desacuerdo con la política económica del Gobierno nacional y presentó datos sobre la situación del empleo y la producción.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este martes el 4° Congreso Productivo Bonaerense en el Pasaje Dardo Rocha de la ciudad de La Plata. El encuentro, organizado por el Ministerio de Producción con apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI), reúne entre hoy y mañana a representantes de los sectores productivos de los 135 municipios bonaerenses bajo el lema «El valor de producir».
Durante su discurso, Kicillof afirmó que «hay una política económica nacional que está en contra del trabajo y la producción nacional». Acompañado por los ministros de Producción, Augusto Costa; de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; la Jefa de Asesores, Cristina Alvarez Rodríguez; y el intendente de La Plata, Julio Alak, el mandatario señaló que «desde que gobierna Javier Milei se perdieron 411.000 empleos formales en el país y cerraron 30.633 empresas». Agregó que la mayoría de esas pérdidas se concentran en la provincia de Buenos Aires, que «concentra la mitad de la industria nacional» y es «el motor productivo de la Argentina».
Kicillof describió la situación de diversos sectores productivos bonaerenses, entre ellos la construcción, la industria, las producciones agropecuarias familiares, las economías regionales y el turismo. Sostuvo que «es difícil encontrar una actividad a la que le vaya bien» y mencionó rubros como juguetes, textiles, metalmecánica y plásticos.
En cuanto a las responsabilidades por la crisis económica, Kicillof declaró: «Cuando traten de señalarme a mí o a los intendentes porque esto está mal, responderé taxativamente desde la realidad: lo que está pasando acá es que hay una política económica nacional que está en contra del trabajo y la producción argentina». Afirmó que el plan del Gobierno nacional «solo beneficia minería, actividad agropecuaria a gran escala, intermediación financiera, petróleo y gas», sectores que representan el 8% del empleo nacional. «Este modelo no crea empleo», planteó.
El gobernador comparó la política económica actual con la aplicada durante la última dictadura, mencionando a José Alfredo Martínez de Hoz, y sostuvo que «los países más ricos de Europa y Estados Unidos están viendo cómo reindustrializarse». También se refirió a la política exterior: «Argentina tiene una trayectoria de paz, de neutralidad, de multilateralismo. No nos representa la política de involucrarnos en conflictos bélicos que no son nuestros».
El Congreso cuenta con 37 paneles en 4 salas temáticas: innovación para la producción, infraestructura para la producción, herramientas para la producción y el trabajo, y desarrollo local. Incluye un espacio para presentar proyectos financiados por el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), stands de productores y visitas guiadas gratuitas por La Plata. En sus tres ediciones anteriores, el Congreso reunió a más de 6.600 participantes.
Según datos del gobierno bonaerense, en 2025 las importaciones de bienes de consumo alcanzaron un récord de US$11.400 millones, un 27,4% más que en 2017. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 153.744 empleos registrados en la provincia, de los cuales 45.822 corresponden al sector industrial. También se registró una caída en las ventas de autos 0 km (10% en el primer semestre), en la producción de vehículos (15,5% interanual), en indumentaria (6,9% en 2026) y en la venta de combustibles (6% en junio respecto de mayo).
En materia de inversiones, el gobierno bonaerense contabilizó cinco trimestres consecutivos de contracción, con un nivel 3 puntos del PIB por debajo de 2023. La salida neta de inversión extranjera fue de US$130 millones en lo que va del año, tras superar los US$1.500 millones en 2025. Sobre el RIGI, la Provincia sostiene que el flujo neto de divisas es de US$762 millones desde su lanzamiento, con más del 80% correspondiente a minería e hidrocarburos.
Hacia el final, Kicillof convocó a «construir una alternativa productiva nacional» y cerró: «Los convoco a construir esa alternativa productiva nacional para que la Argentina recupere el lugar soberano que le corresponde. A seguir defendiendo lo nuestro».
