La Libertad Avanza acordó con bloques aliados modificar el proyecto de Súper RIGI en dos puntos clave: la contratación de proveedores locales y la exigencia de generación propia para grandes consumidores de energía. El dictamen se discutirá este miércoles en comisiones y la sesión está prevista para el 10 de septiembre.
El oficialismo en el Senado impulsa un dictamen sobre el proyecto de Súper RIGI con dos modificaciones acordadas con los bloques aliados. La iniciativa será debatida este miércoles en un plenario de comisiones y se prevé su tratamiento en la sesión del 10 de septiembre.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aceptó cambios reclamados por la UCR, el PRO y bloques provinciales. Los puntos modificados se refieren a la protección de la industria nacional y al abastecimiento energético para grandes centros de datos vinculados a la inteligencia artificial, según fuentes parlamentarias.
Con estas reformas, el proyecto volverá a la Cámara de Diputados, aunque el Gobierno había buscado evitar esa instancia. Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversiones y Legislación General se reunirán desde las 13, con la presidencia de Agustín Monteverde (LLA), Martín Goerling Lara (PRO) y Nadia Márquez (LLA), respectivamente.
El Poder Ejecutivo expresó su rechazo a algunas de las reformas negociadas. En particular, cuestionó la exigencia de que las nuevas industrias electrointensivas cuenten con sistemas propios de generación eléctrica para no afectar el suministro de las provincias, informaron fuentes parlamentarias.
El Súper RIGI es una de las principales iniciativas del Gobierno para atraer inversiones en tecnología, inteligencia artificial y minerales críticos. Ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, y su aprobación depende del equilibrio entre esos incentivos y las demandas de los bloques aliados.
Cambios en la contratación de proveedores locales
Una de las modificaciones precisará el alcance de la obligación de contratar proveedores locales. El proyecto aprobado por Diputados establece que los planes de inversión deberán comprometer un mínimo del 20% del monto destinado a proveedores, siempre que exista oferta nacional en condiciones de mercado.
Los bloques aliados piden que esa protección se limite a bienes producidos efectivamente en el país. Durante la última reunión, Diego Leal, presidente del Departamento PyME de la UIA, sostuvo: “Hoy la industria es un sector transable que compite con el mundo y estamos a favor de una economía abierta, pero de forma inteligente”.
Exigencia de generación propia para grandes consumidores
El otro punto conflictivo es la exigencia para los denominados inversores “electrodependientes”. Los bloques provinciales pretenden que los proyectos que requieran grandes cantidades de energía, como los centros de datos para inteligencia artificial, desarrollen sus propios sistemas de generación para evitar que la demanda recaiga sobre las redes existentes.
Los gobernadores plantean que esos proyectos demandan un consumo energético considerable y que debe definirse quién financiará la infraestructura necesaria. El Gobierno, en cambio, teme que imponer condiciones reduzca el atractivo del régimen.
Beneficios del Súper RIGI
El proyecto establece un régimen de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones. Entre los beneficios se incluyen:
- Reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, con amortización acelerada: 60% el primer año y 20% en los dos siguientes.
- Certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales, con alícuota del 10%.
- Deducción de quebrantos sin límite temporal y reducción de la carga sobre dividendos: 7%, con baja al 3,5% después de cuatro años.
- Exención de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación y supresión de restricciones y cupos.
- Disponibilidad progresiva de divisas generadas por exportaciones, hasta el 100% a partir del tercer año.
Si el Senado aprueba las modificaciones, el proyecto regresará a Diputados, que deberá aceptar o rechazar los cambios.
