Los equipos de rescate de Nepal y China continúan la búsqueda de 3000 desaparecidos tras el alud ocurrido el miércoles 26 en la zona fronteriza del Himalaya. Se recuperaron 750 cuerpos hasta el momento.
Este domingo, los equipos de rescate de Nepal y China continúan trabajando tras el alud que afectó una zona fronteriza del Himalaya. Hasta el momento se registraron 750 cuerpos recuperados: 734 en territorio nepalí y 16 en la región autónoma china del Tíbet. Además, se mantiene la búsqueda de 3000 desaparecidos.
Las cifras oficiales indican que 2498 desaparecidos están en Nepal, incluyendo cientos de extranjeros, y 546 en China. También se encontraron siete cuerpos a decenas de kilómetros río abajo, en el norte de la India.
Kawan Koirala, integrante del Equipo de Respuesta a Desastres de Nepal, declaró a la agencia AFP: «La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos». Agregó: «Es la primera vez que veo algo así. Habíamos tenido inundaciones en Nepal, pero no como esta».
Al trabajo de búsqueda se suma el temor por posibles nuevas inundaciones debido a la acumulación de agua represada, mientras la escasez de alimentos y agua potable afecta a los sobrevivientes.
Si bien no se conocen las causas exactas del alud, la agencia estatal china Xinhua informó que las autoridades de China identificaron la fractura de un glaciar en la ladera sur del macizo Lirung, en Nepal, como posible origen del deslave y la posterior avalancha de hielo y rocas.
El ministro de Relaciones Exteriores nepalí, Shisir Khanal, estimó que la reconstrucción de las regiones y la infraestructura afectada demandará «varios miles de millones de dólares». Estados Unidos anunció una ayuda humanitaria de 3,6 millones de dólares; Canadá, Reino Unido, la Unión Europea y las Naciones Unidas también prometieron asistencia.
El desastre ocurrió el miércoles 26, cuando una pared de barro arrasó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos en ambos lados de la frontera. Nepal y China comparten información hidrológica y satelital para colaborar con las tareas de rescate y prevención.
Una de las principales operaciones de rescate se concentra en una central hidroeléctrica, donde un centenar de personas quedaron atrapadas en un túnel. El ejército nepalí logró introducir un tubo para enviar aire mediante una breve abertura, según informó el ministro del Interior, Sudan Gurung. Las lluvias y la crecida de ríos obstaculizaron el avance de los rescatistas.
