La fiscal Eugenia Titanti realizó una inspección en el yacimiento Rincón del Mangrullo, en Añelo, en el marco de la investigación por la muerte de dos trabajadores ocurrida el 25 de agosto. El informe preliminar de Bomberos indicó que el siniestro se habría originado por una “explosión mecánica a raíz de una sobrepresión en un conducto”.
La fiscal Eugenia Titanti llevó a cabo una inspección en el yacimiento Rincón del Mangrullo, ubicado en Añelo, dentro del área de Vaca Muerta, en el contexto de la investigación iniciada por el Ministerio Público Fiscal (MPF) por la muerte de dos personas mientras trabajaban en el lugar.
El procedimiento se realizó este miércoles y contó con la participación del asistente letrado del MPF, Luciano Vidal; personal del área de Siniestros de Bomberos de la provincia; personal policial de la Comisaría 10.ª de Añelo y del Departamento de Seguridad Personal; y funcionarios provinciales de la Subsecretaría de Ambiente.
El objetivo fue recorrer el lugar del hecho ocurrido el pasado 25 de agosto, entrevistar a personas que estuvieron presentes en el momento del accidente o que intervinieron con posterioridad —médicos, policías, un camionero, personal del yacimiento, entre otros—, además de indagar sobre el funcionamiento de la planta.
“Después de esta inspección comenzamos con el análisis de la documentación y protocolos aplicables en la operación de la planta, lo cual ya fue solicitado a las autoridades pertinentes”, indicó Titanti.
Informe preliminar
El MPF recibió el informe preliminar solicitado a Bomberos, el cual especifica que el análisis se efectuó sobre la Planta USP 2, Yacimiento Rincón del Mangrullo, operado por la empresa YPF. En dicha planta están emplazadas dos estructuras de tipo manifold, que, según se puntualiza en el escrito, en la industria petrolera es un sistema compuesto por tuberías, válvulas y conexiones destinados a unificar, desviar o regular el flujo de fluidos entre múltiples fuentes y un destino en común.
Con base en la información recolectada hasta el momento, la observación de “la rotura y agrietamiento del caño de 12 pulgadas de la línea manifold del cardinal Este” y el “desplazamiento de elementos por la onda expansiva producida por la liberación súbita de energía” podrían indicar que en el lugar se habría originado probablemente una “explosión mecánica a raíz de una sobrepresión en dicho conducto”.
El escrito también destaca que “se descarta que en el sitio se haya originado una explosión química, debido a que no se localizaron signos de combustión en los elementos circundantes”.
En el lugar fallecieron los empleados Jonathan David Meliqueo y Cristian Latorre. Las autopsias realizadas por el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial confirmaron que murieron como consecuencia de traumatismos producidos en el contexto de la explosión.
