Según el último QMonitor de QSocial Big Data, la aprobación de la gestión de Javier Milei subió tres puntos en agosto y alcanzó el 34%. Sin embargo, aumentaron las percepciones negativas sobre la capacidad de resolución de problemas, el alcance del gobierno y la corrupción.
El último QMonitor de QSocial Big Data, correspondiente a agosto de 2026, registró un aumento de tres puntos en la aprobación de la gestión del presidente Javier Milei, que pasó del 31% al 34%. La desaprobación, por su parte, retrocedió del 64% al 61%.
El estudio, realizado entre el 8 y el 31 de julio, también relevó que el 63% de los consultados considera que el Gobierno no tiene capacidad para resolver los principales problemas del país, mientras que el 73% cree que gobierna únicamente para algunos sectores. Además, el 65% respondió que considera que la mayoría de los funcionarios nacionales son corruptos.
Lucas Klobovs, director de Opinión Pública de QSocial, relativizó el alcance del repunte en diálogo con PERFIL. “Más que una recuperación es volver al piso anterior”, señaló. Según explicó, la medición de junio coincidió con un momento particularmente adverso para el Gobierno, por lo que consideró que el último dato debe observarse dentro de una tendencia más amplia.
La mejora en la aprobación se apoyó principalmente en votantes del PRO y sectores independientes. Entre quienes se identifican con el PRO, la aprobación pasó del 42% al 51%, mientras que entre los votantes de la UCR avanzó del 13% al 26%. Dentro del núcleo mileísta, el respaldo al Presidente permanece prácticamente intacto y alcanza el 95%.
Klobovs vinculó parte de ese movimiento con el acercamiento del Gobierno al electorado del PRO y la incorporación de Diego Santilli, además del fuerte componente antiperonista presente entre quienes respaldan a Milei. Según indicó, casi seis de cada diez personas identificadas con el oficialismo aseguran que podrían votar a un candidato que no les guste con tal de impedir un triunfo del peronismo. De todos modos, calificó el movimiento como todavía “muy sutil” y planteó que será necesario observar cómo continúa en las próximas mediciones.
El Índice de Apoyo Ciudadano de QSocial, que combina la aprobación presidencial, la capacidad para resolver problemas, la percepción sobre la honestidad de los funcionarios y la evaluación acerca de para quién gobierna la administración, se ubicó en 3,4 puntos sobre 10.
En cuanto a la aceptación del programa económico, el 64% rechaza la afirmación de que las políticas del Gobierno son necesarias aunque duelan en el corto plazo, mientras que solo el 34% está de acuerdo. En octubre de 2025, el rechazo se encontraba en 51% y la adhesión alcanzaba el 41%.
La misma tendencia se observa al preguntar si el sacrificio económico actual valdrá la pena en el futuro: el 65% está en desacuerdo y solo el 33% conserva esa expectativa. A comienzos de año las opiniones estaban prácticamente equilibradas, pero desde entonces la distancia entre ambas posiciones fue creciendo de manera sostenida.
Klobovs explicó que estos datos muestran una erosión de la “tolerancia social al ajuste”. “Si la tolerancia social baja, la aprobación y el voto a Milei bajan. Si la tolerancia sube, la aprobación y el voto a Milei suben”, afirmó. El director de Opinión Pública identificó este punto como la principal señal de alerta que deja actualmente la encuesta para el oficialismo.
En ese sentido, planteó que el Gobierno necesita regenerar las expectativas o conseguir que comiencen a percibirse mejoras económicas concretas, incluso pequeñas, en la vida cotidiana. “De lo contrario, mi hipótesis es que la tolerancia social siga bajando y complique cada vez más al Gobierno”, advirtió.
La oposición, por su parte, no logra capitalizar el descontento: el 63% de los encuestados desaprueba su comportamiento general, frente a un 17% que lo aprueba y un 20% que no adopta una posición definida. Además, el 63% cree que la oposición no está preparada para gobernar, mientras que el 27% considera que sí.
Dentro de ese escenario, Axel Kicillof aparece como el principal dirigente opositor para el 32% de los consultados. Cristina Kirchner alcanza el 23%, Myriam Bregman el 6% y Sergio Massa el 2%. A su vez, otro 23% no identifica a ningún dirigente como principal referente de la oposición.
Klobovs destacó que, por primera vez en los escenarios de balotaje elaborados por la consultora, Kicillof aparece un punto por encima de Milei. El especialista aclaró que la diferencia se encuentra dentro del margen de error y representa un empate técnico.
El estudio fue realizado mediante una encuesta online a mayores de 18 años, con una muestra aleatoria probabilística y estratificada de 1.550 casos efectivos, un margen de error de ±2,5% y un nivel de confianza del 95%.
