El decreto 612, publicado este lunes en el Boletín Oficial, corrige la reglamentación de la reforma laboral que limitaba las cuotas solidarias y los aportes patronales. La medida busca destrabar la renegociación de convenios colectivos de trabajo.
El Gobierno y la Confederación General del Trabajo (CGT) alcanzaron un acuerdo que derivó en la publicación del decreto 612 en el Boletín Oficial de este lunes. La norma modifica aspectos de la reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que había restringido las cuotas solidarias y los aportes especiales pagados por los empleadores en los convenios colectivos de trabajo.
Según informó Infobae, las tratativas entre ambas partes se desarrollaron durante semanas y concluyeron el fin de semana con la redacción consensuada del decreto. Un funcionario libertario calificó las negociaciones como “el partido más importante que la Argentina pudo haber jugado este fin de semana”, junto con la final contra España.
El decreto 407, dictado a fines de mayo, había modificado la base de cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes pactados en los convenios colectivos. Mientras la ley establecía que “no podrán superar el 2% de las remuneraciones de los trabajadores”, la reglamentación indicaba que la base estaría constituida por el “salario básico convencional”, una fórmula que reducía potencialmente el volumen económico de esos montos.
El decreto 612 flexibiliza parcialmente ese límite. Estipula que para el cálculo deben sumarse las sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional. Aclara que “no integrarán la base de cálculo los conceptos que no constituyan retribuciones normales, habituales y de percepción mensual” como “premios, bonos, participación en las ganancias, horas extras, sueldo anual complementario, plus vacacional, sumas no remunerativas y todo otro concepto, cualquiera fuere su naturaleza jurídica, origen o denominación, que no se abone en forma normal, habitual y mensual”.
Además, el nuevo decreto excluye del tope del 2% los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales. Estos recursos deben administrarse y documentarse separadamente de los demás fondos sindicales. Esto implica que los sindicatos deben llevar una contabilidad diferenciada de ese dinero, identificando recaudación, aportantes, destino y gastos, siempre en beneficio de los trabajadores comprendidos en el ámbito de representación sindical.
La CGT había manifestado que los cambios del decreto 407 rompían lo pactado con el Gobierno durante la sanción de la reforma laboral. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, fue señalado como el principal impulsor de las restricciones a las cuotas solidarias.
El acuerdo permitió destrabar la renegociación de convenios colectivos de trabajo, que había quedado frenada ante la interpretación amplia del límite del 2%. La Secretaría de Trabajo había intimado a mediados de junio a renegociar unos 800 convenios colectivos para adecuarse a la Ley 27.802, pero hasta el momento no se registraron resultados concretos. En Trabajo admitieron que “no hay uno solo que venga a sentarse para rediscutir”.
Un empresario consultado por Infobae protestó contra el decreto 407: “Si yo acuerdo con un sindicato dar menos porcentaje de aumento y compensarlo con una contribución para la obra social, que también beneficia al trabajador, ¿por qué se tiene que meter el Estado? ¿Son libertarios o no?”.
Respecto al plan de lucha anunciado por la CGT, que incluye una marcha al Congreso este miércoles para acompañar los reclamos de los jubilados, un jefe cegetista afirmó: “Bajo ningún concepto. Esto demuestra que vale la pena apostar al diálogo, pero seguiremos con el curso de acción trazado sin una sola modificación”.
