Italia enfrenta una crisis política tras una votación en el Parlamento que evidenció divisiones en la coalición gobernante. La primera ministra Giorgia Meloni evalúa opciones institucionales.
Italia atraviesa una crisis política dentro de los partidos de centroderecha que integran el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni, elegida hace cuatro años. La oposición de centroizquierda solicitó su renuncia y la convocatoria a elecciones anticipadas.
El martes, en una votación en la comisión parlamentaria que trata la reforma electoral, la propuesta sobre preferencias electorales fue rechazada por un voto (181 a 180). Según estimaciones, alrededor de 50 diputados de derecha votaron en contra de la medida.
El partido de Meloni, Fratelli d’Italia, cuenta con un 27,5% de apoyo popular. Sus aliados principales son Forza Italia (8%) y la Liga (5,7%). Además, el nuevo partido derechista Futuro Nazionale, liderado por el general retirado Roberto Vannucci, alcanza un 6% en los sondeos.
En el Parlamento, la centroizquierda está encabezada por el Partido Democrático (21,6%), el Movimiento 5 Estrellas (12,5%) y AVS (6,4%). En conjunto, el bloque opositor reúne aproximadamente el 42% de los votos.
La popularidad de Meloni descendió al 36%, y el 53,4% de los consultados declaró no tener confianza en ella, según sondeos recientes.
El presidente de la República, Sergio Mattarella, deberá evaluar las opciones institucionales. Entre las alternativas se encuentran la disolución de las Cámaras y la convocatoria a elecciones generales, o la formación de un gobierno interino con duración y facultades limitadas hasta mediados de año. También podría aceptar la dimisión de Meloni y designar un Ejecutivo de transición.
