El economista, que lideró la Fed durante 18 años y medio, falleció a los 100 años por complicaciones de la enfermedad de Parkinson.
WASHINGTON.— Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, murió a los 100 años. Falleció el lunes por complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson, informó su esposa, la corresponsal de NBC News Andrea Mitchell.
“Para mí era mi esposo, el hombre que moldeó mi vida desde nuestra primera cita en 1984”, declaró Mitchell. “Tenía una ‘exuberancia irracional’ por el béisbol, los Washington Commanders, el tenis, el golf y la música, especialmente el jazz. Será recordado por su brillantez y su bondad. Haber sido su compañera de vida fue la alegría de mi vida”.
Greenspan estuvo al frente de la Fed desde agosto de 1987 hasta enero de 2006. Durante ese período, presidió una etapa de crecimiento, baja inflación y prosperidad en Estados Unidos. Su legado quedó marcado también por la crisis financiera de 2008, que estalló dos años después de su salida del banco central.
Durante buena parte de su carrera, fue conocido como el “Oráculo” y el “Maestro”. Su comentario más célebre ocurrió el 5 de diciembre de 1996, cuando advirtió sobre una posible “exuberancia irracional” en los mercados bursátiles.
Su reputación sufrió un golpe tras el colapso del mercado inmobiliario estadounidense. La caída de los precios de las viviendas provocó pérdidas en bancos, fondos de pensión y otros inversores, y dejó a millones de estadounidenses atrapados en deudas hipotecarias. La crisis se extendió a Europa y llevó a China a lanzar un paquete de estímulo.
Los críticos responsabilizaron a Greenspan por sus políticas de dinero barato y su confianza en mercados financieros poco supervisados. El propio Greenspan reconoció que “cometí un error” al asumir que los bancos podían autorregularse.
Nacido en Washington Heights, Manhattan, Greenspan fue un prodigio de las matemáticas. Estudió en Juilliard y trabajó como músico profesional en su adolescencia, tocando clarinete y saxofón junto al futuro jazzista Stan Getz. Estudió economía en la Universidad de Nueva York, donde obtuvo un doctorado. Durante casi tres décadas dirigió una consultora económica. En los años 50 se acercó a la filósofa libertaria Ayn Rand.
El presidente Ronald Reagan lo eligió para dirigir la Reserva Federal en 1987. Su primera gran prueba llegó el 19 de octubre de ese año, el “lunes negro”, cuando el Dow Jones perdió el 22,6% de su valor. Greenspan aseguró a Wall Street que la Fed aportaría el dinero necesario para estabilizar el sistema financiero.
Entre 1997 y 1998, durante la crisis financiera asiática, la Fed participó en un préstamo de emergencia para Tailandia y ayudó a persuadir a bancos estadounidenses de renovar préstamos a Corea del Sur.
Durante su mandato, Greenspan presidió la expansión económica más larga de la historia estadounidense hasta ese momento, de marzo de 1991 a marzo de 2001. El desempleo cayó por debajo del 4% por primera vez desde 1970, mientras que la inflación se mantuvo contenida.
Greenspan sostenía que los avances tecnológicos habían vuelto a la economía más eficiente. Era conocido por su obsesión con los datos económicos, como la carga mensual de vagones ferroviarios o la producción de acero.
Antes de casarse con Andrea Mitchell, salió con la periodista Barbara Walters. Greenspan y Mitchell no tuvieron hijos.
Junto con funcionarios de la administración de Bill Clinton, Greenspan ayudó a bloquear los intentos de Brooksley Born de imponer supervisión federal al mercado de derivados extrabursátiles. Las bajas tasas de interés contribuyeron a inflar una burbuja inmobiliaria, y la desregulación financiera permitió que bancos acumularan riesgos. La Comisión de Investigación de la Crisis Financiera concluyó que más de 30 años de desregulación y confianza en la autorregulación eliminaron salvaguardas clave.
Tras dejar la Fed en 2006, Greenspan dirigió su consultora Greenspan Associates, asesoró a clientes de Wall Street, cobró honorarios por conferencias y publicó memorias y otros libros. En enero de 2026 firmó una declaración junto con otros expresidentes de la Fed y exsecretarios del Tesoro criticando la investigación de la administración Trump contra el entonces titular del banco central, Jerome Powell.
En su libro de 2013, The Map and the Territory, Greenspan defendió su actuación. Sostuvo que los modelos tradicionales de previsión económica no estaban preparados para captar la toma irracional de riesgos que alimenta las burbujas. “Las burbujas suben muy lentamente a medida que crece la euforia”, declaró en una entrevista con The Associated Press. “Luego aparece el miedo y todo cae de manera muy abrupta”.
