Lahbib Abdelaziz, hijo del histórico líder del Frente Polisario, murió junto a otros dos miembros de la organización en un ataque con drones que el Polisario atribuye a Marruecos. El suceso ocurrió durante la visita del enviado especial de la ONU a los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf.
Lahbib Abdelaziz, hijo del expresidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, falleció este domingo junto a otros dos miembros del Frente Polisario. Según un comunicado de la organización, los tres murieron tras ser alcanzados por disparos de drones marroquíes. Hasta el momento, Marruecos no ha emitido declaraciones sobre el hecho, y los países occidentales tampoco se han pronunciado.
El ataque ocurrió mientras el enviado especial de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, visitaba los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, al suroeste de Argelia, donde se reunió con dirigentes del Frente Polisario. La ONU buscaba impulsar el diálogo entre las partes.
La última resolución de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental respalda el plan estadounidense de iniciar negociaciones tomando como base el reconocimiento de la autoridad de Marruecos. Marruecos celebró esta decisión como un paso hacia una solución política definitiva, mientras que el Frente Polisario denunció que la comunidad internacional abandonó la defensa del derecho de autodeterminación saharaui.
En España, la coalición Sumar expresó su rechazo al ataque y cuestionó la postura del Gobierno español. La portavoz de Más Madrid en el Congreso, Tesh Sidi, criticó que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, “salió corriendo a condenar los ataques, sin víctimas, del Frente Polisario en Esmara el pasado 9 de mayo” y preguntó si el Gobierno “va a condenar a Marruecos con la misma rapidez y contundencia” tras el ataque que costó la vida a tres dirigentes saharauis.
El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, denunció el “silencio” del Ejecutivo español y sus “dobles estándares”. Arabi afirmó que “cuando las víctimas son saharauis, el silencio se vuelve ensordecedor”.
La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, optó por la “prudencia” y evitó condenar de forma expresa el ataque con drones atribuido a Marruecos. Saiz declaró que no disponen de información oficial sobre el suceso. Otros países europeos adoptaron una postura similar, tras haber respaldado la resolución favorable a Marruecos. Estados Unidos catalogó al Polisario como grupo terrorista, lo que descarta cualquier condena.
