Un informe del Observatorio de las Creencias de la Universidad de Buenos Aires (OCREAR CBC-UBA) revela que el catolicismo sigue siendo mayoritario en Argentina, pero con una caída significativa respecto de décadas anteriores, mientras crecen el segmento sin filiación religiosa y las opciones evangélicas.
El Observatorio de las Creencias de la Universidad de Buenos Aires (OCREAR CBC-UBA) presentó este lunes el primer informe del “Barómetro de las Religiones y las Creencias”, basado en encuestas a mayores de 16 años a nivel nacional. El estudio indica que el 57,7% de los argentinos se identifica con el catolicismo, un descenso frente al 90% registrado en el Censo Nacional de Población de 1960.
El segundo grupo en magnitud es la población sin filiación religiosa, que incluye a quienes declaran no tener religión, agnósticos y ateos, con un 22,4%. Le sigue el campo evangélico, con un 17,4% de adherentes, consolidándose como la segunda identidad religiosa organizada.
“Se confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, afirmó Juan Cruz Esquivel, director del observatorio e investigador del Conicet, en declaraciones al diario Clarín. Esquivel aclaró que esta categoría no implica necesariamente ausencia de religiosidad, ya que una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales sin vincularse a instituciones formales.
El informe señala que el recambio generacional es el principal factor de cambio. Entre los jóvenes, el catolicismo alcanza el 44,6%, mientras que entre los adultos mayores llega al 69%. “La religión católica ha envejecido”, sostuvo Esquivel.
Las diferencias religiosas también están atravesadas por factores sociales y educativos. Los evangélicos se concentran en sectores con menor nivel educativo (22,5%), mientras que la población sin filiación religiosa crece en los niveles educativos medio y alto (28,5% y 27,9%, respectivamente). Territorialmente, el catolicismo tiene mayor presencia en el interior del país (59,4%), mientras que la población sin filiación religiosa se concentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con un 26,1%.
El relevamiento también identificó una persistente feminización de la religiosidad: las mujeres mantienen una vinculación más fuerte con las instituciones religiosas, particularmente en el mundo evangélico, mientras que los hombres muestran una mayor tendencia a declararse sin religión.
