La ministra María Fernanda Rivera Dávila presentó la actualización del Plan Institucional de Respuesta (PIR-2026) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, que incorpora acciones anticipatorias, monitoreo territorial y protocolos de respuesta para reducir riesgos en la producción agrícola.
La ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, María Fernanda Rivera Dávila, presentó la actualización del Plan Institucional de Respuesta (PIR-2026) en un acto oficial. El plan incorpora acciones anticipatorias, monitoreo territorial, protocolos de respuesta y herramientas tecnológicas, según lo expuesto durante el evento.
La actualización incluye 10 protocolos vigentes y un esquema dividido en dos fases: una preventiva, orientada a anticipar riesgos, y otra de respuesta, que activa procedimientos específicos ante emergencias, de acuerdo con la presentación del director de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos del MAGA, Rafael López.
López informó que el plan prevé una meta de atención de 1,013,788 raciones de alimentos a través del Sistema de Información de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN) y que ya dispone de 106,610 raciones como parte de la reserva estratégica nacional de granos básicos. También detalló que el ministerio identificó un déficit hídrico y lluvias temporales intensas que están dañando la agricultura en distintos territorios del país.
La ministra afirmó que la cuarta actualización del plan busca cambiar la lógica de reacción por una de prevención. “Debemos prepararnos, planificar antes y actuar antes. Tenemos que anticiparnos”, dijo Rivera Dávila durante el acto del MAGA.
Según la exposición institucional presentada en el evento, Guatemala enfrenta una alta vulnerabilidad a la variabilidad y al cambio climático, con amenazas como sequías, inundaciones, plagas, incendios forestales, actividad volcánica y sísmica, además de otros impactos agroclimáticos que afectan cada año la producción agropecuaria. Ese diagnóstico incorpora como antecedentes las tormentas Eta e Iota en 2020, la erupción del Volcán de Fuego y la sequía de 2018, eventos que dañaron la producción de familias agricultoras en el país, de acuerdo con el material audiovisual difundido por el ministerio.
Rivera Dávila sostuvo que el nuevo enfoque permite tomar decisiones “con base en evidencia, información estratégica y monitoreo territorial para reducir riesgos y proteger medios de vida antes de que las pérdidas ocurran”. Añadió que eso implica llevar asistencia técnica a tiempo, movilizar insumos de manera oportuna, fortalecer la comunicación agropecuaria y mejorar la coordinación institucional.
El plan contempla atención ante plagas y enfermedades agrícolas, incendios, emergencias zoosanitarias, brotes epidemiológicos, marea roja, materiales peligrosos y atención de animales en situaciones de emergencia, según la ministra y la presentación técnica del MAGA.
La estrategia, según López, se apoya en imágenes satelitales, sistemas de información geográfica y boletines periódicos para monitorear condiciones agroclimáticas y ambientales. Esa información se publica en el geoportal del MAGA y se usa para generar alertas tempranas y apoyar la toma de decisiones.
Durante la presentación técnica, López detalló que el protocolo de comunicación agropecuaria por fenómenos ambientales y agroclimáticos cuenta con una reserva de 90,416 quetzales para generar y distribuir información estratégica a agricultores mediante boletines mensuales, alertas e infografías técnicas. Para la gestión de alimentos, el director indicó una asignación de 257,784,548 quetzales, destinada a asegurar la asistencia alimentaria a través de VISAN. A eso se suman 2,640,000 quetzales para acciones ante plagas y enfermedades agrícolas y 2,098,201.50 quetzales para emergencias zoosanitarias.
López agregó que existen 44,414,850 quetzales para acciones complementarias derivadas del Plan Institucional de Respuesta. También explicó que otros protocolos, como gestión de centros de acopio, acciones por incendios, brotes epidemiológicos, marea roja, manejo de materiales peligrosos y atención de animales en emergencia, podrán atenderse con presupuesto local o donaciones cuando corresponda.
La secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), Claudinne Ogaldes, dijo durante el acto que los próximos meses presentan escenarios complejos asociados a la variabilidad climática, el aumento de temperaturas, la canícula prolongada, la irregularidad de las lluvias y eventos extremos que podrían afectar de forma directa la producción agrícola, pecuaria y alimentaria. Ogaldes sostuvo que la incorporación de acciones anticipatorias marca un cambio en la gestión pública. “Es por primera vez estamos pensando en la prevención y no únicamente en la respuesta a emergencias”, afirmó durante su intervención.
Al evento asistieron, además de Rivera Dávila, Ogaldes y López, los viceministros de la cartera y representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), OIRSA e ICTA Guatemala, según la presentación oficial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación. La entrega oficial del plan a la CONRED se realizó durante el acto como parte del cumplimiento del Plan Nacional de Respuesta.
