El primer ministro británico enfrenta una creciente presión interna tras los malos resultados electorales, mientras varios dirigentes laboristas se perfilan como posibles sucesores.
LONDRES.– El gobierno de Reino Unido atraviesa un período de incertidumbre luego de que una serie de maniobras dentro del Partido Laborista no lograra la destitución del primer ministro, Keir Starmer, pero pusiera en marcha una contienda por el liderazgo que podría extenderse por meses.
Aunque Starmer prometió seguir luchando por mantenerse en el cargo después de los desafíos a su legitimidad -con la renuncia de un miembro de su gabinete y decenas de legisladores pidiendo su dimisión- algunos observadores creen que es solo cuestión de tiempo antes de que renuncie.
“El mensaje de la última semana es que el Partido Laborista parece haber decidido que Keir Starmer tiene que irse”, dijo Tim Bale, profesor de política en la Universidad Queen Mary de Londres. “Y tiene que irse con relativa rapidez, y tiene que ser reemplazado por alguien que, a diferencia de él, pueda conectar con el público”, agregó.
Wes Streeting, exsecretario de Salud, renunció el jueves en preparación para una posible candidatura al liderazgo. El alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, declaró su intención de aspirar al cargo. La exviceprimera ministra Angela Rayner anunció que había aclarado un asunto fiscal que la obligó a renunciar el año pasado, lo que también le da vía libre.
Starmer está sometido a una creciente presión para dimitir después de que el Partido Laborista registrara resultados desastrosos en las elecciones locales y regionales de la semana pasada, perdiendo votos tanto ante el partido antiinmigración Reform UK por la derecha como ante el Partido Verde por la izquierda.
Por ahora, la contienda para destituirlo está en pausa, mientras los líderes laboristas esperan para ver si Burnham puede ganar una elección especial para un escaño en el Parlamento que le permitiría entrar en la carrera. Esa elección se celebrará en unas cinco semanas.
Los costos de endeudamiento del gobierno británico subieron el viernes y la libra se debilitó ante la preocupación de los inversores por el desorden persistente en Westminster. La libra ha caído un 1,3 % frente al dólar estadounidense esta semana.
Entre los candidatos que suenan con fuerza se encuentran Wes Streeting, del ala derecha del partido y con el apoyo suficiente para presentar una candidatura formal; Angela Rayner, figura popular del ala izquierda que fue exonerada de irregularidades fiscales; y Andy Burnham, también de izquierda, que necesita ganar un escaño parlamentario para poder postularse. Otro posible candidato es el ministro de las Fuerzas Armadas, Al Carns, visto como una cara nueva que podría revitalizar el partido.
