Ambas mujeres fueron imputadas tras una investigación de la Policía Federal que reveló que la madre comercializaba estupefacientes desde su casa en Malargüe, mientras su hija le proveía la mercancía desde Godoy Cruz.
A partir de una denuncia anónima, la Policía Federal inició una investigación que culminó con la detención de una mujer y su hija, acusadas de venta de drogas en distintas localidades de la provincia de Mendoza.
Las autoridades de la Sede Fiscal Descentralizada de San Rafael constataron que la madre cumplía una condena en arresto domiciliario, desde donde comercializaba la droga que su hija le proveía. Ambas fueron señaladas por integrar una red de narcomenudeo.
El fiscal ordenó tareas de inteligencia que permitieron reconstruir el modus operandi: la hija, residente en Godoy Cruz, abastecía a su madre en Malargüe y a otros puntos de venta al menudeo. El juez Eduardo Puigdéngolas autorizó seis allanamientos simultáneos (cinco en Malargüe y uno en Godoy Cruz), con apoyo de la Policía Federal y un perro detector.
Se secuestraron casi medio kilo de cocaína, marihuana en pequeña cantidad y más de un millón de pesos. La madre ya tenía antecedentes por venta de estupefacientes, lo que se consideró un agravante. El magistrado dictó prisión preventiva para ambas: la madre fue trasladada al Centro de Detención Judicial de Mendoza, mientras que la hija recibió arresto domiciliario por tener un menor a cargo.
