La escritora estadounidense, que saltó a la fama con su novela inspirada en su paso por Vogue, vuelve a estar en el centro de atención tras el anuncio de una secuela cinematográfica.
Cuando Lauren Weisberger empezó a trabajar en Vogue, tenía poco más de veinte años y no imaginaba que esa experiencia terminaría convertida en una novela leída en todo el mundo, traducida a más de 40 idiomas y adaptada al cine con Meryl Streep en uno de sus papeles más inolvidables. Ahora, con el estreno de El diablo viste a la moda 2, Weisberger vuelve al centro de la escena: quién fue la mujer detrás del fenómeno y cómo vive hoy, lejos del vértigo que la hizo famosa.
“Estoy experimentando una especie de shock existencial: algo que escribí cuando tenía veinte años no solo sigue vigente, sino que, de alguna manera, vuelve a ser tendencia”, admitió Weisberger en un artículo de su autoría publicado por Vogue.
Lauren Weisberger nació el 28 de marzo de 1977 en Scranton, Pensilvania, en el seno de una familia judía conservadora. Su madre era maestra y su padre, corredor de seguros. Cuando sus padres se divorciaron, se mudó con su mamá y su hermana a Allentown, también en Pensilvania, donde pasó buena parte de su infancia y adolescencia.
Cuando terminó el secundario, se inscribió en la universidad Cornell para estudiar licenciatura en Inglés. Se recibió en 1999 y decidió emprender un viaje de mochilera por Europa, Medio Oriente y Asia. “Me hospedaba en lugares dudosos, enriqueciendo aún más mis auténticas experiencias culturales comiendo solo Nutella y bebiendo Coca-Cola Light”, cuenta la escritora en su página web oficial.
A su regreso a Estados Unidos, se instaló en Manhattan y a comienzos del 2000 consiguió su primer trabajo: asistente de Anna Wintour, la mítica editora en jefe de Vogue. Allí, se familiarizó con “el lenguaje de los tacos aguja, los cafés de Starbucks y los pedidos imposibles”: una forma irónica de resumir el vértigo y los códigos de una redacción donde la moda era mucho más que ropa. Weisberger estuvo en el puesto menos de un año y definió aquella experiencia como “una entrada muy loca y salvaje al mundo laboral”.
Después de dejar Vogue, empezó a trabajar con el editor Richard David Story en la revista Departures, donde escribía reseñas breves durante el día y tomaba clases de escritura por la noche. Fue en ese taller donde comenzó a darle forma a El diablo viste a la moda, la novela que se publicó en 2003 y que se convirtió en bestseller de The New York Times.
Aunque Weisberger siempre sostuvo que la novela es una ficción, también reconoció que muchas situaciones nacieron de experiencias propias o de historias que escuchó de amigas que trabajaban en moda, publicidad, relaciones públicas y revistas. Por su parte, Anna Wintour respondió durante años con distancia: dijo que la historia era “entretenimiento” y, cuando le preguntaron por su fama de jefa fría o exigente, defendió su estilo con una frase seca: “Estamos aquí para trabajar”.
La novela terminó de transformarse en fenómeno cuando Hollywood la llevó al cine en 2006, con Anne Hathaway como Andy Sachs y Meryl Streep como Miranda Priestly. Con el tiempo, Andy quedó instalada como una especie de alter ego ficcional de Weisberger: una joven que entra en un mundo brillante y hostil sin saber muy bien si quiere pertenecer a él o escapar.
Más de dos décadas después, la autora mira a ese personaje con una mezcla de ternura e ironía: “A menudo me preguntan si todavía me reconozco en Andy Sachs. La respuesta es sí, pero como me reconozco en una fotografía antigua: los rasgos me resultan familiares, la ropa me resulta cuestionable y siento una fuerte necesidad de explicar mis decisiones”, escribió este año en un ensayo en primera persona publicado por Vogue.
En ese mismo texto, reflexionó que Andy vivía en un mundo de decisiones morales muy nítidas, mientras que la vida adulta —lo entiende ahora— suele ser bastante más ambigua.
Después del éxito de El diablo viste a la moda, Weisberger continuó su carrera como escritora. Publicó, entre otros títulos, Everyone Worth Knowing (2005), Chasing Harry Winston (2008), Last Night at Chateau Marmont (2010), Revenge Wears Prada (2013), The Singles Game (2016), When Life Gives You Lululemons (2018) y Where the Grass Is Green and the Girls Are Pretty (2021). En 2026 reveló que se encontraba trabajando en su novena novela.
En su vida personal, se casó en 2008 con Mike Cohen, dramaturgo y guionista. Con el tiempo, la pareja dejó Nueva York, se instaló en Connecticut y tuvo dos hijos. En una entrevista con The Telegraph, la autora definió su vida de pareja de una manera bastante alejada del glamour de Vogue: “No hacemos nada glamuroso. Simplemente estamos muy contentos de estar juntos en una gran ciudad y de hacer el tipo de trabajo que nos apasiona”.
Hoy, Weisberger está lejos de aquella joven asistente que corría detrás de pedidos imposibles. Es una autora consagrada, madre de dos adolescentes y, según contó en Vogue, durante los últimos años lleva una vida nómada. Durante la pandemia, ella y su esposo vendieron su casa en Connecticut y sacaron… (el texto original se corta, pero la historia continúa).
