La empresa anunció la apertura de su primera planta en el país para el segundo semestre de 2026, bajo un esquema de ensamblaje flexible que incluirá vehículos de combustión, híbridos y eléctricos.
La automotriz china GAC Motor anunció este miércoles que comenzará a ensamblar vehículos en México a partir del segundo semestre de 2026. Según un comunicado de la compañía, esta decisión forma parte de su estrategia global de expansión internacional denominada ‘One GAC 2.0’. La planta operará inicialmente bajo un esquema de ‘ensamble flexible’, con capacidad para adaptarse a distintos tipos de vehículos y tecnologías, incluyendo motorizaciones de combustión interna, híbridas, híbridas enchufables y eléctricas.
La empresa, comandada en México por Rafe Huang, destacó que esta inversión refleja su confianza en el potencial del mercado local y en la capacidad manufacturera del país. Si bien no se especificó el monto de la inversión ni la ubicación exacta de la planta, se subrayó que la medida permitirá a la automotriz evitar aranceles del 50% aplicados a la importación de autos chinos.
GAC Motor se sumaría así a la también china JAC Motors, que opera en México desde 2017 mediante una alianza con la firma local Giant Motors Latinoamérica. A diferencia de este modelo, si GAC concreta en el futuro un plan de producción completa, se convertiría en la primera automotriz de origen chino con producción directa en suelo mexicano.
El Grupo GAC (Guangzhou Automobile Group) está integrado por varias marcas propias, como GAC (Trumpchi), Aion, Hyptec y Qijing, además de mantener joint ventures al 50% con Toyota y Honda para la fabricación en China.
Este movimiento se da en un contexto donde el acuerdo de libre comercio entre México y Argentina (ACE 55), que permite la importación de autos mexicanos sin arancel extra zona, venció recientemente y está a la espera de renovación. De concretarse una nueva versión del acuerdo, GAC podría sumarse a las marcas que utilizan este beneficio para exportar a Argentina. Cabe recordar que GAC desembarcó en el mercado argentino el año pasado de la mano del representante Avantek.
Para acceder a los beneficios del tratado, los vehículos ensamblados en México deberán cumplir con un índice de integración regional de al menos el 20% para nuevas plataformas. La empresa afirmó que su intención, en una primera etapa, es seguir el principio de ‘México para México’, fortaleciendo su presencia local en un entorno comercial internacional marcado por nuevos aranceles.
