Claudio Ubeda, técnico de Boca, extendió su racha invicta y cortó la de Eduardo Coudet, de River, en un partido clave del fútbol argentino.
El superclásico entre River Plate y Boca Juniors dejó un resultado que modifica los presentes de ambos equipos. Con un gol de penal de Leandro Paredes, el equipo visitante se impuso por 1-0 en el Estadio Monumental, logrando una victoria que no conseguía en ese escenario desde hace cuatro años.
El triunfo representa un hito para el director técnico de Boca, Claudio Ubeda, quien extendió su racha a trece partidos sin derrotas al frente del equipo. Por el contrario, significó el primer tropiezo para Eduardo «Chacho» Coudet en su ciclo con River, que llegaba con siete encuentros sin perder.
Desde los banquillos, el partido se vivió con estilos contrastantes. Coudet se mostró activo en el corralito técnico, mientras que Ubeda mantuvo una actitud más contenida, confiando en el equipo que alineó. El técnico xeneize sostuvo el once titular a pesar del contexto, una decisión que finalmente le dio resultados.
En declaraciones posteriores al encuentro, Ubeda destacó la respuesta del grupo y calificó el partido como «ordenado e inteligente». Por su parte, Coudet definió el juego como «bastante chato» y atribuyó parte de la complicación en el desarrollo a la temprana salida por lesión de Sebastián Driussi.
La victoria consolida a Boca Juniors en un buen momento, sumando triunfos en la Liga Profesional, la Copa Libertadores y manteniéndose en carrera en la Copa Argentina. Para River Plate, en cambio, el resultado implica un freno que el equipo deberá analizar de cara al futuro inmediato.
