Cardiólogos explican el rol de la medicación y los hábitos saludables en el manejo de los niveles de colesterol, un factor de riesgo que afecta a cerca del 40% de los adultos en Argentina.
El cardiólogo Jorge Tartaglione describió el mecanismo de acción de las estatinas, un medicamento ampliamente recetado para regular el colesterol: «Cazan una enzima, la aplastan y no se fabrica tanto colesterol». Según el especialista, este fármaco contribuye a reducir el riesgo de infarto, ACV y algunas enfermedades neurodegenerativas.
Tartaglione remarcó que, si bien la actividad física y una dieta saludable son fundamentales, en muchos casos no son suficientes y se requiere un tratamiento farmacológico. «Un 30% viene de la dieta y mucha gente lo fabrica genéticamente en el hígado», precisó, citando como ejemplo a pacientes vegetarianos con colesterol elevado.
El cardiólogo expresó su preocupación por la desinformación en redes sociales: «Prácticamente el 50% de las noticias médicas son falsas. No hay duda de que los medicamentos para el colesterol son buenos y salvan vidas». Aclaró que, como todos los medicamentos, las estatinas pueden tener efectos adversos, como dolores musculares en alrededor del 1% de los casos.
Por su parte, la doctora Analía Aquieri, médica cardióloga del Hospital de Clínicas de la UBA, destacó la importancia de los controles tempranos. Dado que el colesterol elevado suele ser asintomático, distintas guías internacionales sugieren un primer control entre los 6 y 11 años, y otro entre los 17 y 21. La frecuencia de los controles debe ajustarse según el riesgo cardiovascular individual y los antecedentes familiares.
En cuanto a la alimentación, especialistas recomiendan consumir entre 20 y 30 gramos diarios de fibra, presente en granos integrales, verduras de hojas verdes, crucíferas, legumbres, frutos secos y frutas.
Según la 4ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, en Argentina cerca del 40% de las personas mayores de 18 años tiene colesterol total elevado.
